¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

La lavadora es posiblemente el electrodoméstico más importante de la casa, por lo que es imprescindible realizar con frecuencia una buena limpieza y mantenimiento de la misma si deseamos que nos dure mucho tiempo y funcione perfectamente, además de ayudarnos a ahorrar luz y agua, ya que de otro modo se utiliza más detergente y se han de programar ciclos más largos (porque ya no lava bien en condiciones normales).

Sorprendentemente, hay bastantes personas que incluso creen que la lavadora se limpia sola a la vez que lava nuestras prendas, pero, muy al contrario, ésta necesita de unos cuidados específicos, ya que lógicamente va acumulando bacterias, olores, suciedad e incluso moho, debido a que se encuentra húmeda durante mucho tiempo de su vida útil. 

Existen productos limpiadores especiales para lavadoras que podemos adquirir en cualquier supermercado o droguería, pero en este artículo también queremos contarte cómo puedes llevarlo a cabo utilizando productos más naturales y económicos que siempre tenemos en casa, como el vinagre, que es muy eficaz y un excelente limpiador, que además de desinfectar ayuda a desincrustar la suciedad acumulada y a eliminar el moho y los malos olores.

 

Mantenimiento adecuado para la lavadora

A continuación, te damos unas ideas y recomendaciones sencillas para asegurar que cuidamos y mantenemos en óptimas condiciones todos los elementos principales de la lavadora: el tambor, el filtro, la goma y el cajetín

Limpieza del tambor

Para la limpieza de este elemento podemos añadir un chorrito de vinagre blanco en el dispensador del detergente y seleccionar un ciclo de lavado normal a más de 30º con el tambor vacío. Una vez finalizado este ciclo, haremos otro ciclo corto con trapos o paños usados para conseguir enjuagar bien toda la superficie. Este proceso debemos hacerlo con cierta frecuencia.

Limpieza del filtro

La recomendación de todos los fabricantes es limpiarlo al menos dos veces al año, para evitar una acumulación excesiva de la cal del agua, de restos y suciedad como pequeños trozos de tejido, pelusas, trozos de papel o hasta botones, horquillas, etc., que tras quedarse en el tambor acaban finalmente en el filtro. 

En primer lugar, debemos de desenchufar la lavadora, tener a mano una fregona o poner una toalla o trapo grande en el suelo para recoger el agua acumulada que pueda verterse y extraerlo. Lo más efectivo es meter el filtro en un barreño o recipiente con agua templada o caliente y vinagre o un poco de jabón durante unos minutos, para posteriormente enjuagarlo debajo del grifo del fregadero, secarlo y volver a colocarlo.  

Es importante recordar y más aún en la actualidad debido a los elevadísimos costes de la luz, que un filtro limpio ayuda a ahorrar energía, ya que se llega a consumir hasta un 20% menos que cuando se compara con un filtro sucio y con mucha cal.

Limpieza de la goma o junta 

La goma es un elemento en el que, aparte de la humedad, se acumula jabón, y en los pliegues de la misma es donde suelen aparecer los hongos, que además de bacterias, provocan los malos olores habituales. Por esta razón, es muy importante tratar de limpiarla una vez al mes, algo que no se suele hacer en la mayoría de los hogares. 

En primer lugar, muy importante, para que la junta se mantenga lo más seca posible, cada vez que finalice un programa de lavado y abramos la puerta, deberemos de dejarla abierta durante varias horas, de modo que se ventile y salga del interior del tambor todo el calor y la humedad lógicamente acumulada, hasta secarse.  

Para su limpieza, en un recipiente ponemos agua caliente y vinagre (aproximadamente una parte de vinagre por cinco de agua) más una cucharada de bicarbonato, o bien un producto limpiador específico diluido en el agua, y lo aplicamos cuidadosamente sobre la goma para ir extrayendo la suciedad con cuidado con un cepillo pequeño, después aclaramos con un paño mojado con agua y finalmente la secamos con otro paño.  El bicarbonato funciona muy bien para absorber los malos olores. 

Solo de esta forma conseguiremos que los restos no se vayan quedando pegados a la goma y que con el tiempo sean más difíciles de retirar, lo cual en numerosas ocasiones provoca que tengamos que llamar a un técnico de la marca para sustituirla por otra nueva, con el consiguiente gasto que esto supone.

Limpieza del cajetín o cubeta

El cajetín contenedor del detergente, la lejía y el suavizante también acumula con el tiempo restos de estos productos químicos, así como moho y bacterias. En este caso, es tan sencillo como sacarlo siguiendo las instrucciones del manual de la marca, ponerlo también sumergido en agua templada y un poco de vinagre hasta que comprobemos que la cubeta está perfectamente limpia, la enjuagamos, secamos con un trapo y volvemos a colocarla en su lugar.  Está recomendado hacerlo al menos una vez cada tres meses.  

 

 

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro? 1
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Otros consejos para un buen mantenimiento de la lavadora y ahorro de energía

 

  • Programar preferentemente ciclos cortos y de agua fría, ya que el mayor porcentaje de consumo eléctrico al utilizar la lavadora es debido a la energía que se utiliza para calentar el agua.
  • Tratar de poner la lavadora en las franjas horarias en que la luz tenga menor coste (en realidad cuando sea “menos cara”), que en la actualidad es a partir de las 12 de la noche, aunque ya sabemos que muchas veces no es posible o conlleva una incomodidad añadida.
  • No llenarla al máximo de la capacidad del tambor, ya que lavará peor las prendas y muy posiblemente tengamos que volver a repetir con otro ciclo de lavado.
  • Emplear la cantidad de detergente y suavizante recomendado por cada fabricante, para evitar que un exceso de los mismos pueda dañar a algunas prendas más delicadas y, sobre todo, influya en el funcionamiento correcto de este electrodoméstico.

 

Si te han parecido útiles estas recomendaciones pero necesitas una ayuda en las labores del hogar, en Emplea Hogar estaremos encantados de asesorarte y encontrar a la persona más adecuada para ti y tu familia. ¡Contáctanos y no te preocupes tanto de las tareas de la casa!

Funciones de una empleada de hogar interna

Funciones de una empleada de hogar interna

Las empleadas de hogar internas son profesionales que residen en la vivienda en la que trabajan, junto con la familia que las ha contratado, y se encargan de realizar todas las tareas domésticas principales, como limpieza diaria, cocina, plancha, lavandería, compra, recados de diversa naturaleza, así como, dependiendo de cada necesidad, del cuidado de los más pequeños, con todo lo que conlleva esta responsabilidad adicional (atención permanente, alimentación, baños, llevar y/o recogerles del colegio, jugar con ellos, actividades varias, etc.), o del cuidado de las personas mayores. Si este es el caso, es imprescindible que posean unas capacidades y aptitudes muy especiales para desempeñar esta labor.

No obstante, si el trabajo principal para el que se contrata a dicha persona es para el cuidado de bebés o niños pequeños, o bien de nuestros mayores, entonces no estaremos hablando específicamente de una “empleada de hogar interna”, sino de una “niñera”, una “cuidadora de niños” o una “cuidadora de mayores”, perfiles bastante más especializados, con responsabilidades y tareas muy diferenciadas, y también muy demandados entre los clientes de EMPLEA HOGAR.

La modalidad de contratación de empleada interna tiene muchas ventajas, ya que el horario se adapta lo máximo posible a las necesidades de cada familia (por ejemplo, en función del número de miembros de la unidad familiar, de si hay niños pequeños de corta edad y/o personas mayores, de las características y dimensiones de la vivienda, de los diferentes horarios, de las entradas y salidas y de las actividades de cada persona, …), aunque lógicamente también hay que respetar su privacidad y sus periodos obligados de descanso (normalmente durante los fines de semana), que son tiempos de presencia que evidentemente no realizan las empleadas externas, al no permanecer en la casa durante sábados, domingos o por las noches. Si el fin de semana también se requieren sus servicios, entonces lo más normal es contratar adicionalmente una “empleada interna de fin de semana”, para sustituir a la principal durante esas horas mencionadas fuera de su horario regular.

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¿Cuáles son las tareas de una empleada de hogar interna?

Entrando un poco más en detalle, podríamos elaborar una lista muy amplia de tareas habituales (indicar que no están clasificadas por orden de importancia), aunque esto varía mucho según las necesidades y sin ninguna duda de las dimensiones y características de la casa:

  • Limpieza y abrillantado de todas las superficies de muebles y elementos fijos de la casa.
  • Limpieza y desinfección de baños, lavabos, duchas, bañeras, encimeras, fregaderos, sumideros, …. 
  • Mantenimiento, limpieza e higiene integral del área de cocina (a diario, para evitar que grasa y humos se acumulen, y con cierta frecuencia más en profundidad), menaje, cristalería, vajillas, armarios, cajones, placa de vitrocerámica, campana extractora, fuegos, horno, microondas, frigorífico, congelador, vinoteca, etc. 
  • Ventilar todas las estancias de la casa durante un mínimo de 10 minutos antes de proceder a la limpieza correspondiente. 
  • Limpieza de todas las habitaciones, así como de las zonas comunes (tales como puertas, pasillos, recibidores, hall, radiadores, escaleras…), vestidores, trasteros, vestuarios y otras zonas de trabajo y almacén, si las hubiese, para asegurar que se cumplen todos los protocolos imprescindibles de higiene.
  • Hacer las camas y cambio de la ropa de cama con la frecuencia requerida.
  • Cocinar, salvo que de ello se encargue algún miembro de la familia, que sucede en bastantes ocasiones. Esta es una decisión muy personal en cada casa, bien sea por costumbres, por estar familiarizados con determinados tipos de cocina o porque a alguna persona se le da muy bien, tiene tiempo y hasta disfruta con ello. En cualquier caso, es muy recomendable, valorado y casi siempre exigido por los clientes, que la empleada conozca bien la cocina española y algunos conceptos básicos imprescindibles de preparación de los diferentes alimentos y platos.
  • Lavado, limpieza y abrillantado de ventanas, cristales, lámparas, espejos y resto de superficies de cristal, tratando de que estén siempre en perfecto estado, algo que no es tan sencillo como pueda parecer.
  • Quitar el polvo y limpiar con cuidado todas las pantallas de televisión, ordenadores fijos y portátiles, marcos de fotos con cristal, …
  • Encerado / abrillantado de superficies metálicas, así como de elementos de plata, alpaca, etc.
  • Aspirado y limpieza de alfombras, moquetas, superficies tapizadas, …
  • Barrer, aspirar, abrillantar y fregar los suelos. Los productos a utilizar para su limpieza dependerán del tipo de superficie y material del suelo (cerámicos, porcelánicos, de baldosa, laminados, de parquet, de mármol, de cemento pulido o microcemento, …)
  • Poner lavadora y secadora, clasificar y ordenar la ropa una vez planchada en los armarios respectivos de cada habitación. Respecto a la lavadora, hay que prestar atención a la temperatura del agua, elegir el programa adecuado para cada tipo de ropa, evitar juntar ropa blanca o negra con prendas de color, saber qué prendas sólo pueden ser lavadas a mano por ser más delicadas, utilizar productos especiales para quitar manchas difíciles de eliminar, …
  • Planchado de ropa, labor que requiere de tiempo y destreza para hacerlo bien, sobre todo con determinadas prendas más delicadas o difíciles de que queden bien. La temperatura de la plancha estará en función de los tejidos (caliente para tejidos de algodón y de lana, más bien templada para poliéster, seda, acrílicos).
  • Limpieza, encerado y abrillantado de zapatos, asegurando que siempre se mantengan relucientes.
  • Mantenimiento de todos los baños con ropa de baño limpia (toallas, albornoces, paños,  ,…), artículos de aseo personal y otros de baño.
  • Vaciar y limpiar papeleras, ceniceros y cubos de basura, así como por supuesto deshacerse de ello en los contenedores o lugares habilitados para ello, según el tipo de restos, para su correcto reciclado.
  • Limpieza (puede ser con vapor) de cortinas
  • Limpieza en profundidad del interior y exterior de las persianas, labor a realizar cada cierto tiempo, por ejemplo, una vez al mes.
  • Limpieza de techos y luces con cierta periodicidad.
  • Asegurar siempre el suministro y stock suficiente de artículos de limpieza y mantenerlos ordenados en los lugares habilitados para ello.
  • Informar de cualquier necesidad de reparación o reemplazo / recambio de elementos como bombillas, pilas, baterías, etc.
  • Como hemos comentado previamente, y aún sin ser la responsabilidad principal para la que haya sido contratada, cuidar de los niños y/o de las personas mayores a su cargo, supervisando y controlando sus actividades, dándoles compañía y ayudándoles en todo lo que necesiten: vestirse, bañarse, comidas, toma de medicinas, …
  • Hacer pedidos y comprar provisiones de comida, suministros de limpieza y otros del hogar para asegurar tener siempre suficientes existencias. 
  • Anotar los gastos correspondientes a las diversas compras realizadas.
  • Mantener limpias y ordenadas otras zonas comunes como los garajes, rampas de acceso, entradas y escaleras de zonas exteriores, sótanos, trasteros, porches, terrazas, …
  • Mantener limpios y desinfectados todos los útiles de su trabajo diario (bayetas, escobas, cepillos, fregonas, paños, mopas, bolsa del aspirador, …)
  • Labores de jardinería y mantenimiento integral de la piscina (aunque para casas grandes y chalets se suelen contratar servicios externos o bien matrimonios internos, en lugar de una sola empleada).
  • Y si hay mascotas en la casa, algo cada vez en más frecuente, aparte de su limpieza, aseo y alimentación, cuidar de ellos y sacarles a hacer ejercicio (salvo que la empleada pueda tener algún tipo de alergia al perro, gato, …).

Si quieres contratar a una empleada de hogar interna contáctanos sin compromiso.

Diferencias entre una niñera y una canguro

Diferencias entre una niñera y una canguro

Cuidar de nuestros hijos mientras trabajamos, realizamos otras labores o incluso queremos disfrutar de un rato de tiempo libre es una tarea que puede ser muy complicada si no contratamos los servicios de una persona que se encargue de esta labor tan importante durante nuestra ausencia.

Una cuidadora de niños es una profesional muy especial, una persona experta en el trato con los más pequeños, muy resolutiva, que ha de transmitir toda la tranquilidad y confianza a sus padres, sabiendo que están bien atendidos y en las mejores manos hasta su regreso. Son personas que sienten pasión por su trabajo y son bien conocedoras de la responsabilidad y dificultad que todo eso conlleva, ya que además de realizar sus tareas habituales, han de estar muy alineadas con los valores y la educación que los padres tratan de inculcar y transmitir a sus hijos.

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No obstante, antes de comenzar el proceso de búsqueda es imprescindible tener muy claro cuales son nuestras necesidades y, en función de las mismas, saber si estamos hablando de una niñera, perfil más cualificado, o bien de una canguro, ya que, aunque muchas veces se tienden a utilizar las expresiones “canguro” y “niñera” de forma indistinta, la realidad es que existen diferencias entre canguro y niñera (aunque lógicamente las dos estén relacionadas con el cuidado de los niños). A continuación, te describimos las funciones principales de cada una de ellas, para tratar de ayudarte.

 

¿Qué tareas tiene una niñera?

La niñera (nanny  en inglés) es la persona que se dedica a cuidar a los niños de una familia de una manera permanente, contratada con un horario regular fijo establecido, responsabilizándose de ellos normalmente cuando los padres no se encuentran en casa. El trabajo de la niñera no es sólo el de cuidar y “vigilar” a los niños, sino que se encarga de numerosas tareas como, por ejemplo: apoyarles en su educación y estudios, asearles y bañarles si todavía son pequeños, vestir, levantar y acostar a los peques (si es interna), preparar y darles desayunos, comidas, meriendas y cenas, llevarlos y recogerlos a diario del colegio o de actividades deportivas y, habitualmente, también realiza labores domésticas del hogar como la limpieza y orden de sus habitaciones, lavar y planchar su ropa, jugar con ellos e incluso ayudarles en algunos de sus deberes y tareas cotidianas. Si tienen que cuidar de bebés o niños de muy corta edad, es muy recomendable y valorado que posean una formación específica, tal como auxiliar de enfermería, puericultura y/o educación infantil.

Pueden trabajar como externas (media jornada o jornada completa) o como internas, en cuyo caso prácticamente se convierten en un miembro más que convive con la unidad familiar, por lo que es crítico hacer un proceso de selección muy riguroso y exhaustivo, contrastando referencias y experiencia desempeñando esa labor previamente, y que incluso conozcan a los niños durante la entrevista, ya que va a ser la persona de nuestra máxima confianza, que va a permanecer muchas horas con ellos.

Otras características y valores diferenciales a los que EMPLEA HOGAR presta mucha atención en los procesos de búsqueda de estas profesionales tan demandadas son que tengan clara vocación por el cuidado infantil, cariñosas, comunicativas, muy proactivas y resolutivas para solucionar y reaccionar bien ante cualquier imprevisto (que siempre surgen en el día a día cuando menos se esperan), muy responsables, puntuales, atentas y minuciosas, ordenadas y disciplinadas.

 

¿Qué funciones tiene una canguro?

A diferencia de las niñeras, los servicios de un o una canguro (babysitter en inglés), son requeridos para necesidades puntuales o imprevistos en los que los padres no pueden estar en casa por diferentes razones, principalmente por las noches y sobre todo durante los fines de semana (cenas, reuniones de trabajo que se alargan, viajes, eventos, …).

Suelen trabajar por periodos cortos de tiempo, por lo que su sueldo se calcula en base a las horas dedicadas, y su labor consiste básicamente en vigilar y entretener a los niños o, si están durmiendo, permanecer en la vivienda hasta la hora fijada de regreso de los padres.  Es decir, la figura de la canguro está más relacionado con el concepto de seguridad durante unas horas, más que con el de la educación de los niños.

Normalmente se suele recurrir a chicos o chicas jóvenes y estudiantes y/o monitores de tiempo libre con disponibilidad horaria para realizar este trabajo y que idealmente residan cerca de la vivienda, para poder disponer de ellos antes cualquier imprevisto. Por esta razón. las cualidades fundamentales de una canguro deben ser la responsabilidad, la confianza que transmite a los progenitores y su vocación, que disfruten acompañando a los peques, cualidades diferenciadoras que hace que cuando trabajan bien, las familias recurran a ellas con frecuencia y además se las recomienden a otras familias amigas.

¿Qué son las AU PAIR?

Cuando las familias buscan algo diferente a una niñera o a una canguro, con el objetivo de aprovechar para que sus hijos puedan practicar otro idioma, recurren a una “au pair”, jóvenes extranjeras, generalmente estudiantes, las cuales suelen buscar este tipo de trabajo para mejorar sus conocimientos de la lengua, cultura y costumbres del país local durante sus meses de estancia y, a cambio de un pequeño salario, alojamiento y alimentación, ayudan en el cuidado de los pequeños y en algunas tareas domésticas puntuales. Pero las responsabilidades, formación, horarios y relación contractual nada tienen que ver con las expuestas anteriormente para los puestos de canguro y, sobre todo, el de niñera profesional, que es el que habitualmente solicitan los clientes de EMPLEA HOGAR.

 

Si estás en busca de una persona con experiencia para cuidar de tus hijos, en Emplea Hogar podemos ayudarte a encontrar a la candidata ideal para ti y tu familia. ¡Contáctanos!

 

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar?

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar?

 Gestionar y planificar adecuadamente las tareas de nuestra empleada de servicio doméstico es muy importante si queremos asegurar que el tiempo que la tenemos contratada lo va a aprovechar al máximo y de la forma más eficiente. Por esta razón, es muy conveniente y práctico que dediquemos unos minutos para pensar y anotar la que sería una organización previa de su trabajo en función del número de jornadas y horas semanales que vaya a dedicar en nuestra vivienda, y en este artículo vamos a compartir contigo algunos consejos y pautas a establecer que seguro que pueden ayudarte a conseguir los objetivos, manteniendo tu casa impecable y facilitando la labor de dicha empleada, aunque si tiene una contrastada experiencia seguro que buena parte de esta planificación es parte de su día a día.

¿Cuáles son las funciones de una empleada del hogar?

Todos somos conscientes de que hay que hacer muchas tareas, pero no todas se han de realizar con la misma frecuencia o tienen la misma importancia (incluso hay que añadir que cada uno de nosotros tenemos unas prioridades y unos hábitos), lo cual nos permitirá establecer u organizar un horario y plan de trabajo a seguir con cierto rigor (es muy útil elaborar e imprimir una hoja, entregando una copia a la asistenta de hogar,  con una guía calendario y planning de tareas según frecuencia y tenerlo en la cocina o, por ejemplo, pegado en el armario de sus productos de limpieza para que pueda consultarlo en cualquier momento o añadir algunas nuevas), aunque por supuesto admita flexibilidad o cambios puntuales, según de la duración estimada de cada tarea y también de la experiencia de cada empleada (no todas se organizan por igual ni dedican un tiempo similar a una misma labor estándar).  

Por ello, sugerimos que conjuntamente con ella consensuemos sus labores imprescindibles de carácter diario, semanal, quincenal o mensual, según las dimensiones de la vivienda (lógicamente no es lo mismo un apartamento de 80 m2 con dos habitaciones que un chalet de tres plantas con jardín, piscina y garaje), el tiempo estimado que le llevará realizar cada tarea, el número de miembros de la familia, si habitan niños de corta edad y/o personas mayores con necesidades especiales, etc.

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar? 7
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Tareas domésticas que realiza una empleada de hogar

Sin hacer un listado exhaustivo y teniendo todo esto en cuenta, estas podrían ser, a modo de referencia, algunas de dichas tareas y su frecuencia:

Tareas diarias básicas de limpieza y mantenimiento: lo primero, ventilar todas las estancias de la casa durante unos minutos, especialmente las de las habitaciones (aún más importante actualmente, como protocolo para minimizar los riesgos de contagio por coronavirus, tal y como aconsejan las autoridades sanitarias), limpiar el polvo, hacer las camas, limpiar con especial atención baños (desinfección completa de inodoros, lavabos, duchas, bidets,…, por supuesto no solo una simple limpieza) y cocina, pasar aspirador, fregar suelos, lavar platos y cubiertos, poner lavadora, tender ropa o poner secadora, planchar (puede ser diario o en días alternos según la cantidad y tipo de prendas, en función del número de personas, niños en colegios, práctica de deporte y gimnasio, …), cocinar (si es una de las tareas a realizar deberemos de facilitarle los menús que deseamos de toda la semana y la lista de la compra si también se responsabilizase de esto), tirar la basura, y finalizar la jornada dejando todo ordenado y en perfecto estado. 

Si la profesional está contratada a jornada completa de lunes a viernes, estas labores se pueden repartir de otro modo también, y en lugar de tratar de hacer parte de todo lo imprescindible con carácter diario, realizar una tarea con mayor dedicación cada día de la semana (por ejemplo: baños, lavadora y plancha, cocinar, …). Esto es una decisión de cada empleador de acuerdo a sus preferencias o del estilo de vida habitual en ese hogar (a menudo, muy condicionado por las salidas y entradas en diferentes horarios de los diversos miembros de la familia).

Tareas domésticas semanales: planchar (si no estuviese en la lista de las establecidas como diarias), cambiar sábanas, ropa de cama y toallas (una o dos veces por semana), limpiar el calzado, limpiar los cristales de todas las ventanas, puertas, pantallas de TV, lámparas y bombillas, ordenar algunas dependencias y habitaciones de la casa (especialmente necesario cuando hay niños pequeños y también adolescentes), etc.

Tareas domésticas mensuales o de menor frecuencia: según necesidades y tipo de vivienda, podemos  incluir limpieza en profundidad de algunas estancias de la casa (baños, duchas, grasas de hornos y microondas, cocinas, campanas extractoras, …), sofás, interior y exterior de ventanas y persianas, lavado de cortinas y estores, limpieza interior de frigorífico y congelador, así como armarios de cocina, limpieza de plata, marcos de fotos y cristalerías en estanterías y mesas, orden y limpieza de garaje, terrazas, jardín, trastero, mantenimiento de plantas, etc.

Además de este reparto o distribución del trabajo según su frecuencia diaria, semanal o mensual, también pueden ayudarte las siguientes recomendaciones a la hora de llevar un orden lógico para optimizar mucho mejor el tiempo disponible y asegurar que es lo más productivo, agradecido y “lucido” posible. 

Limpieza de arriba abajo, y de interior a exterior: Si la vivienda tiene varias plantas, lo aconsejable es comenzar desde el piso superior e ir bajando, aprovechando asimismo para ir limpiando las escaleras. Y en una misma planta, para no volver a ensuciar las superficies limpias, ir de “dentro hacia fuera”, por lo que se finalizaría por el recibidor o hall de la casa, por ser la zona principal de paso y movimiento de todas las personas.

Orden de limpieza en todas las estancias: primero quitar el polvo, después pasar el aspirador y, por último, fregar los suelos.  

En la cocina, para evitar la acumulación de grasas, humos y malos olores, hay que limpiar en profundidad todos los muebles y aparatos con los productos adecuados: placa de vitrocerámica o fuegos de cocina, encimera, puertas y superficies de armarios u otro mobiliario, campana extractora, fregadero, interior de horno y microondas, y por supuesto techos, paredes y lámparas o plafones de luz, interruptores, enchufes, pantalla de TV, etc.

Por último, si en la casa hay una mascota como parte de la familia (¡a ellas les consentimos casi todo!), es inevitable que generará algo más de suciedad, huellas, pelos y pelusas que sin duda obligará a revisar y a limpiar con mayor frecuencia en algunos espacios y mobiliario de la casa, como sillas, sillones, cojines, mantas, terrazas, jardines, etc. 

¡Esperamos que algunos de estos consejos de EMPLEA HOGAR  te ayuden  a organizar mejor las tareas de tu empleada  y que de esta forma sea algo más fácil que la casa siempre esté lo más reluciente posible!

Si estás buscando una empleada de hogar para que realice las labores domésticas, nosotros te podemos ayudar a encontrar a la persona más adecuada a tus necesidades. ¡Contáctanos!

¿Tienen derecho a paro las empleadas de hogar al finalizar su contrato laboral?

¿Tienen derecho a paro las empleadas de hogar al finalizar su contrato laboral?

Esta pregunta nos la formulan con cierta frecuencia y genera bastantes dudas pero, aunque es una reclamación que viene desde hace muchos años y que es posible que se convierta en una realidad en un futuro cercano, en la actualidad ningún empleado o empleada de hogar tiene derecho a paro cuando finaliza su relación contractual con su empleador respectivo. 

Estos trabajadores tienen reconocidas las mismas prestaciones y subsidios que los demás trabajadores asalariados, a excepción precisamente del subsidio por desempleo. Es decir, las empleadas o asistentes del hogar no tienen derecho a la prestación por desempleo cuando sólo justifican cotizaciones en el Sistema Especial para Empleados de Hogar, ya que dicho sistema no incluye esta cotización específica.

Es decir, a pesar de que sí está incluida la profesión de empleada de hogar en la Seguridad Social, ésta no figura como tal en el Régimen General de la Seguridad Social, sino que forma parte del Sistema Especial de Empleados de Hogar. Al encontrarse incluido dentro de este Sistema Especial, el paro no es un derecho todavía reconocido, aunque parece que en la próxima reforma laboral se pretende que la integración completa de estas trabajadoras en el Régimen General de la Seguridad Social y el reconocimiento de este derecho sea definitivamente un hecho.

No obstante, sí podrán tener prestación al paro si en los seis años anteriores a su alta en la Seguridad Social como empleada/o de hogar cotizaron al menos durante un año en el Régimen General o en otro Régimen de Seguridad Social con cotización por desempleo por otros trabajos previos realizados, eso sí, siempre que la baja como empleada de hogar no haya sido voluntaria, sino involuntaria, por ejemplo, por despido o por fin de contrato. Esto es muy importante (las bajas voluntarias impiden solicitar una prestación por desempleo), así como resaltar que para el cálculo de dicha prestación no se tendrán en cuenta las cotizaciones en el Sistema Especial de Empleados de Hogar, sino por las acumuladas anteriormente. 

En definitiva, el tiempo que se cotiza como empleada de hogar no se computa para poder recibir prestaciones y subsidios por desempleo, y si dicho trabajador no tiene otras cotizaciones diferentes a esas, no podrá recibir esta prestación. 

¿Tienen derecho a paro las empleadas de hogar al finalizar su contrato laboral? 9
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Pero las empleadas del hogar sí tienen reconocidas una serie de subsidios y prestaciones de la Seguridad Social por su cotización todos los meses al Sistema Especial para Empleados de Hogar. De hecho, desde la entrada en vigor el 1 de Abril de 2013 de la Ley del Servicio Doméstico, todas las trabajadoras de este sector están obligadas a estas dadas de alta y cotizar a la Seguridad Social para poder beneficiarse de estos derechos, que cubren, entre otros, la asistencia por enfermedad o accidente, la maternidad e incluso la pensión por jubilación. Además de estar afiliado a la Seguridad Social, es necesario gestionar la solicitud de la prestación a través del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) en un plazo máximo de 15 días hábiles a partir de la fecha de quedarse en situación de paro. 

Entrando un poco más en detalle, estos son algunos de los subsidios que se les reconocen: 

Subsidio por incapacidad temporal

Las trabajadoras que coticen en el Sistema Especial para Empleados del Hogar tendrán derecho al subsidio por incapacidad temporal, tanto por contingencias comunes como por contingencias profesionales. Para acceder a esta prestación, la trabajadora deberá estar afiliada y de alta, y tener cubierto un período de cotización de 180 días en los 5 años anteriores. 

El importe del subsidio dependerá del motivo de la baja: 

En el caso de enfermedad común o accidentes no laborales, el subsidio se abonará a partir del noveno día de la baja en el trabajo. El importe será del 60% de la base reguladora de la empleada desde el día 4 al 20, ambos inclusive, y del 75% de la base reguladora desde el día 21 hasta la fecha del alta.

En caso de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, el importe se abonará desde el día siguiente a la baja, y la cuantía será del 75% de la base reguladora.

El subsidio dura hasta que la trabajadora se dé de alta de nuevo en el Régimen Especial de Trabajadoras del Hogar de la Seguridad Social, con un máximo de 365 días, que podrán alargarse otros 180 días si durante ese periodo está prevista la recuperación y alta consiguiente de la trabajadora.

Subsidio extraordinario para empleadas del hogar

Además, en 2020, y como consecuencia de la COVID-19, a las trabajadoras se les ha reconocido un subsidio temporal y de carácter extraordinario para tratar de minimizar los efectos de la pandemia mientras duró el estado de alarma, regulado a través del Real Decreto Ley 11/2020 , de 31 de marzo, por el que se adoptaron medidas urgentes complementarias.

De este subsidio se han podido beneficiar las empleadas del hogar que han cumplido con alguno de los siguientes requisitos:

  • Que hayan dejado de prestar servicios, de manera total o parcial, y con carácter temporal, para reducir el riesgo de contagio, por causas ajenas a su voluntad, en uno o varios domicilios con motivo de la crisis sanitaria de la COVID-19.
  • Que se haya extinguido su contrato de trabajo por causas ajenas a la voluntad de la persona trabajadora, debido también a la COVID-19.

En ambos supuestos, los hechos causantes debieron de producirse con posterioridad al 14 de Marzo de 2020, por ser la fecha en la que se declaró el estado de alarma.

La cuantía del subsidio se calculó aplicando el 70% a la base de cotización reguladora correspondiente a la actividad que se dejó de realizar, y no podía superar el importe del salario mínimo interprofesional de 950€ brutos mensuales fijado en 2020. Este subsidio extraordinario duró hasta un mes después del fin de la vigencia del estado de alarma, o hasta la fecha en que la trabajadora se reincorporó a su trabajo con la jornada habitual.

 

Resto de subsidios y ayudas para empleadas del hogar

El resto de subsidios y prestaciones se rigen por las mismas condiciones que las establecidas para el Régimen General de la Seguridad Social, como es el caso de maternidad y paternidad, o el de prestaciones familiares. Para la incapacidad permanente, para el cálculo de la base reguladora de las pensiones por dicha incapacidad permanente derivada de contingencias comunes, únicamente se tendrán en cuenta los periodos realmente cotizados en el caso de las trabajadoras acogidas al Régimen Especial de Trabajadoras del Hogar.

Si necesitas estar bien informada de todos estos temas, estaremos encantados de ayudarte y asesorarte con toda confianza y profesionalidad en EMPLEA HOGAR, tu agencia de servicio doméstico.

Y si estás buscando trabajo, envíanos tu candidatura a:

info@empleahogar.com  

o entra en: 

https://empleahogar.com/contacto-candidatos-bolsa-de-trabajo/

y nos pondremos en contacto contigo para una entrevista personal.

¿Cómo limpiar un horno muy sucio?

¿Cómo limpiar un horno muy sucio?

La limpieza de un horno sucio o a veces incluso quemado, es una tarea que debemos de realizar con bastante frecuencia, no solo por higiene y salud, que es de obligado cumplimiento, sino también para poder cocinar los alimentos y preparar nuestras recetas favoritas en óptimas condiciones.

Es un trabajo un poco pesado que requiere hacerlo con paciencia y en profundidad, por lo que mucha gente lo utiliza normalmente con mucha menos frecuencia de lo que le gustaría, solo por evitar esa posterior limpieza de las grasas, azúcares y restos de suciedad pegados a las paredes, rejilla y cristal del electrodoméstico, lo cual puede ser hasta comprensible en cierta medida. Pero si no somos perezosos y lo hacemos habitualmente, como un “mantenimiento” regular, esta labor será mucho más sencilla cada vez que la realicemos, ya que no estaremos permitiendo acumular demasiada suciedad.

Como introducción, hemos de mencionar que en la actualidad cada vez se venden más hornos con el denominado sistema pirolítico, lo cual significa que cuentan con un mecanismo de autolimpieza con un programa específico a una temperatura de 500ºC. Este proceso de pirólisis los residuos orgánicos se descomponen y carbonizan en su interior, en agua y en CO2, y posteriormente se evaporan, y los inorgánicos se convierten en cenizas. Al finalizar este proceso y tras enfriarse el interior, se pasa simplemente un paño húmedo para completar la limpieza. Aunque se tiende a creer que estos hornos consumen mucha electricidad, el gasto es muy reducido, ya que llevan un sistema de ahorro de energía, así como seguridad adicional, como cierre automático o bloqueo hasta su enfriamiento, para evitar posibles quemaduras por las elevadas temperaturas que alcanzan cada vez que se utiliza este proceso de limpieza, que está recomendado aplicarlo cada 10 ó 15 usos, aunque los propios fabricantes mencionan que la mayoría de usuarios que disponen de estos hornos pirolíticos solo lo hacen una vez al año. 

¿Cómo limpiar un horno muy sucio? 11
¿Cómo limpiar un horno muy sucio? 12

Consejos para limpiar el horno

Pero en este artículo lo que te vamos a proponer es una serie de recomendaciones o consejos para limpiar bien tu horno tradicional o eléctrico, que todavía son mayoría en nuestros hogares y los más convencionales. Como hemos mencionado al principio, si vamos acumulando en el interior del horno restos de grasa, azúcares y diversos restos de comida, estamos facilitando que se convierta en un cúmulo de microorganismos y bacterias que puede llegar a provocar problemas de salud importantes y contaminación peligrosa de los diferentes alimentos que cocinemos en el aparato. Y este es un tema muy delicado que hemos de evitar siempre, aunque requiere dedicar tiempo con cierta frecuencia para mantenerlo siempre en perfectas condiciones, aparte de que nos durará muchos más años si lo cuidamos adecuadamente.

En el mercado se comercializan bastantes productos industriales de diferentes marcas para el desengrasado y limpieza del horno, pero como todos ellos contienen productos químicos y corrosivos, hemos de tener mucha precaución al utilizarlos, asegurando que no queden restos de los mismos al finalizar dicha limpieza.

Alternativas caseras para limpiar y mantener tu horno limpio

Como alternativa más económica y sencilla, siempre podemos preparar en nuestros hogares unos antigrasas mucho más naturales, utilizando vinagre blanco o de manzana, limón o bicarbonato de sodio. Y además, estaremos ayudando a proteger el medio ambiente.

  • Limpieza con vinagre: es muy eficaz para disolver rápidamente los restos de grasa y eliminar las bacterias. Mezclamos el vinagre con un poco de bicarbonato y lo aplicaremos pulverizando la solución en el interior del horno, repitiendo sobre todo en las zonas más sucias.
  • Limpieza con limón natural: exprimir dos piezas y el zumo resultante ponerlo en un recipiente para calentar dentro del horno. El vapor del limón desengrasa las paredes del horno y además tiene propiedades antibacterianas, desinfectantes y hasta blanqueadoras que funcionan perfectamente para limpiar un montón de superficies, dejando además esa agradable sensación de frescor de los cítricos.
  • Limpieza de horno con bicarbonato de sodio: este quizás sea el producto que nos ayudará y asegurará una limpieza más profunda, de nuevo gracias a sus propiedades antisépticas y antibacterianas. Se prepara una especie de masilla o pasta espesa tras mezclar aproximadamente tres cucharadas soperas de bicarbonato y una de agua, o siguiendo la misma proporción para la cantidad que necesitemos, la cual aplicaremos sobre paredes, bandejas y rejillas del horno con una esponja o gamuza suave.

Tras utilizar uno de los tres antigrasas caseros que hayamos preparado y dejarlos actuar durante un tiempo, procederemos a llevar a cabo la limpieza propiamente dicha. Para ello, tendremos que calentar el horno para que toda la suciedad y grasa acumulada se vaya despegando y reblandeciendo poco a poco. 

A modo de referencia, si hemos utilizado el vinagre, lo calentaremos durante 10 ó 12 minutos a 120º C. Si es el limón natural, será aproximadamente 30 minutos a 250ºC. Y si es bicarbonato de sodio, no es necesario calentar, sino solamente dejar que la masa que hemos preparado actúe en el interior, en frío, durante unas dos horas. 

A continuación, tras estos tiempos que hemos indicado y una vez enfriado suficientemente el interior del horno para no correr el peligro de quemarnos, pasaremos a eliminar con un estropajo suave o bayeta todos los restos que todavía hayan quedado, tanto de grasa como de la solución limpiadora, bien la casera, o bien el producto industrial adquirido, asegurando retirar lo máximo posible, lo cual nos exigirá insistir en las zonas más inaccesibles, como las esquinas y algunos huecos. Para facilitar la labor, lo mejor será retirar las rejillas, las cuales tendremos que limpiar en profundidad siguiendo el mismo procedimiento, ya que son la parte del horno que acumula mayor suciedad, y colocarlas posteriormente.

Para finalizar, aunque parezca que la suciedad más incrustada ha desaparecido, deberemos de volver a pasar otro trapo limpio con agua o con un poco de jabón neutro o de lavavajillas. A continuación aclarar por completo solo con agua, secar con papel de cocina todo el interior y el cristal hasta que nos quede lo más limpio y reluciente posible.

Ya que hemos mencionado el cristal de la puerta, éste lo podemos limpiar aplicando el típico producto para placas de vitrocerámica, dejarlo actuar durante 5 minutos y posteriormente utilizando la cuchilla rascadora para quitar las manchas y suciedad, para finalmente limpiar el vidrio con un trapo húmedo con un poco de jabón y agua, aclararlo y secarlo bien con papel.

Como veis, es relativamente sencillo mantener limpio y reluciente el horno de nuestras cocinas. Pero se necesita tiempo y dedicación para tener siempre el horno limpio y la casa en buenas condiciones, por ello, en Emplea Hogar tenemos la posibilidad de contratar una empleada de hogar por horas. Con una ayuda extra en casa, te permitirá sacarle mucho más partido para disfrutar y saborear al máximo todos los platos que preparemos y del tiempo con tu familia.