Señales de que necesitas ayuda doméstica (aunque creas que no)

Señales de que necesitas ayuda doméstica (aunque creas que no)

Hay momentos en los que la vida diaria empieza a volverse más complicada de lo que debería. El trabajo, los niños, las responsabilidades familiares, las tareas de la casa… todo se acumula y el día parece no tener suficientes horas. Sin embargo, muchas personas siguen pensando que contratar ayuda doméstica es algo innecesario o solo para situaciones extremas.

La realidad es muy distinta. Cada vez más familias recurren a profesionales del servicio doméstico no porque “no puedan hacerlo”, sino porque entienden que delegar ciertas tareas mejora su calidad de vida.

Si alguna vez has sentido que la casa te sobrepasa o que no llegas a todo, este artículo puede ayudarte a reconocer las señales de que quizá necesitas ayuda doméstica, aunque todavía no lo tengas claro.

Cuando el hogar empieza a convertirse en una fuente de estrés

El hogar debería ser un espacio de descanso, organización y bienestar. Pero cuando las tareas se acumulan, puede convertirse en una fuente constante de estrés.

Muchas familias viven esta situación durante años sin darse cuenta de que existe una solución sencilla: contar con una empleada de hogar profesional que ayude a mantener el orden y la rutina del hogar.

A continuación veremos algunas señales que suelen indicar que ha llegado el momento de planteárselo.

  1. Nunca tienes tiempo para terminar las tareas de casa

Si siempre tienes la sensación de que la casa nunca está del todo al día, probablemente estás asumiendo más tareas de las que realmente puedes gestionar.

Puede que:

  • La colada se acumule.
  • La limpieza profunda se posponga semana tras semana.
  • La plancha quede siempre pendiente.
  • El orden de la casa dure apenas unas horas.

Esto no significa que seas desorganizado. Simplemente, el ritmo de vida actual hace que muchas familias no dispongan del tiempo suficiente para mantener todo al día.

Una empleada de hogar puede encargarse de estas tareas mientras tú te centras en tu trabajo, tu familia o tu descanso.

  1. El fin de semana se convierte en una jornada de limpieza

Para muchas personas, el fin de semana ya no es sinónimo de descanso. Es el momento de hacer todo lo que no se ha podido hacer durante la semana:

  • Limpieza general.
  • Compra.
  • Organización de la casa.
  • Preparación de comidas.
  • Ordenar habitaciones.

Cuando los días libres se dedican exclusivamente a tareas domésticas, la sensación de agotamiento aumenta.

Delegar parte de estas responsabilidades permite recuperar algo muy valioso: tiempo de calidad para la familia y para uno mismo.

  1. Las discusiones en casa empiezan por tareas domésticas

Es una situación más común de lo que parece. Muchas parejas discuten por temas relacionados con la casa:

  • Quién limpia.
  • Quién cocina.
  • Quién recoge.
  • Quién se ocupa de la colada.

Estas discusiones no suelen tener que ver solo con la limpieza, sino con la sobrecarga de responsabilidades.

Contar con ayuda doméstica puede reducir considerablemente estas tensiones y mejorar el ambiente familiar.

  1. Sientes que la casa nunca está como te gustaría

Hay personas que valoran mucho el orden y la limpieza del hogar, pero simplemente no tienen tiempo suficiente para mantenerlo como desean.

Cuando la casa no está en las condiciones que te hacen sentir cómodo, puede generar sensación de desorden mental y estrés.

Una profesional del servicio doméstico ayuda a mantener la vivienda:

  • Limpia.
  • Organizada.
  • Funcional.

Y eso influye directamente en el bienestar diario.

  1. Tienes hijos pequeños y el tiempo desaparece

Los niños aportan alegría al hogar, pero también requieren mucha atención.

Entre llevarlos al colegio, actividades, deberes, comidas y rutinas diarias, muchas familias descubren que la casa pasa a un segundo plano.

En estos casos, contar con una empleada doméstica puede ser de gran ayuda para:

  • Mantener la casa organizada.
  • Preparar comidas.
  • Ayudar con tareas del hogar.
  • Apoyar en el cuidado infantil.

Esto permite a los padres dedicar más tiempo a lo realmente importante: estar con sus hijos.

  1. Tienes un familiar mayor que necesita apoyo

Cuando una persona mayor vive en casa o necesita ayuda frecuente, la carga doméstica aumenta considerablemente.

Además de las tareas habituales del hogar, se suman otras responsabilidades:

  • Preparación de comidas.
  • Supervisión.
  • Acompañamiento.
  • Control de medicación.
  • Limpieza adicional.

En estos casos, contar con ayuda profesional no solo facilita la gestión del hogar, sino que mejora la calidad de vida del familiar dependiente.

  1. Tu trabajo te deja sin energía para el hogar

Muchas personas pasan largas jornadas fuera de casa o trabajan con niveles de estrés elevados.

Cuando llegan al final del día, lo último que necesitan es enfrentarse a una lista interminable de tareas domésticas.

Delegar parte de estas tareas permite equilibrar mejor la vida personal y profesional.

  1. Siempre estás posponiendo la limpieza profunda

Hay tareas que requieren tiempo y dedicación:

  • Limpieza de baños en profundidad.
  • Cocina a fondo.
  • Cristales.
  • Armarios.
  • Colchones y sofás.

Cuando estas tareas se posponen constantemente, el mantenimiento del hogar acaba deteriorándose.

Una empleada de hogar puede encargarse de estas tareas de forma periódica y mantener la vivienda en buenas condiciones.

  1. Te gustaría tener más tiempo para tu familia

A veces no se trata de no poder hacerlo, sino de elegir cómo quieres utilizar tu tiempo.

Muchas familias deciden contratar ayuda doméstica para poder:

  • Pasar más tiempo con sus hijos.
  • Disfrutar del fin de semana.
  • Descansar.
  • Dedicar tiempo a sus aficiones.

En definitiva, se trata de priorizar lo que realmente importa.

  1. Te preocupa equivocarte al contratar ayuda

Este es uno de los motivos por los que muchas familias retrasan la decisión. Les preocupa:

  • No encontrar a la persona adecuada.
  • No saber cómo contratar correctamente.
  • No conocer la normativa laboral.
  • Tener problemas en el futuro.

Aquí es donde una agencia especializada en servicios domésticos puede marcar la diferencia.

La importancia de contar con profesionales

Contratar ayuda doméstica no es solo encontrar a alguien que limpie o cuide la casa. Es encontrar a una persona de confianza que encaje con la familia y el hogar.

Una agencia especializada puede ayudarte a:

  • Seleccionar candidatas con experiencia.
  • Verificar referencias.
  • Orientarte sobre condiciones laborales.
  • Encontrar el perfil adecuado según tus necesidades.

De esta forma, el proceso es más sencillo y seguro para todos.

Pedir ayuda no significa que no puedas hacerlo

A veces existe la idea de que contratar ayuda doméstica es un lujo o una señal de que no podemos con nuestras responsabilidades. Pero la realidad es que cada vez más familias lo ven como una decisión práctica.

Delegar tareas permite:

  • Reducir el estrés.
  • Mejorar la organización del hogar.
  • Tener más tiempo para la familia.
  • Mantener una casa más ordenada y confortable.

Y todo ello con la tranquilidad de contar con profesionales del servicio doméstico.

Conclusión

Si te has sentido identificado con varias de estas situaciones, probablemente ya hayas detectado algunas señales de que contar con ayuda doméstica podría mejorar tu día a día.

No se trata de hacer menos, sino de vivir mejor. Tener apoyo en el hogar permite recuperar tiempo, energía y tranquilidad.

En Emplea Hogar ayudamos a las familias a encontrar empleadas domésticas, cuidadoras y profesionales del hogar que se adapten a sus necesidades. El objetivo es que cada casa encuentre la ayuda adecuada para funcionar de forma más equilibrada.

Cómo limpiar y desinfectar tu cuarto de baño

Cómo limpiar y desinfectar tu cuarto de baño

Cómo limpiar y desinfectar tu cuarto de baño 2

Desagües y moho

Por ejemplo, los desagües de duchas, bañeras y lavabos se han de desatascar con cierta regularidad para disolver y hacer desaparecer la cal del agua, los pelos acumulados y la suciedad en general, y una buena solución es la de echar una mezcla de vinagre y bicarbonato con agua hirviendo o muy caliente. 

El moho que puede salir por acumulación de humedad en paredes, juntas, cortinas de ducha y en el sellado de silicona de las mamparas (y que es más habitual cuando en el cuarto de baño no hay ventilación natural) se puede eliminar con agua y algún producto limpiador específico. Por el contrario, se desaconseja utilizar la lejía por su elevada toxicidad y ser peligrosa para la salud, aunque sea también muy eficaz en cualquier limpieza y desinfección a fondo. 

Otros elementos

En el caso de armarios, cajones, estanterías, etc, tras vaciarlas, se pueden limpiar simplemente con un paño húmedo con agua y un poco de jabón, y posteriormente pasar otro paño solo con agua. 

La escobilla de WC y su vaso correspondiente es imprescindible desinfectarlos y lavarlos muy bien con mucha frecuencia y, sobre todo, renovar dichas escobillas cada cierto tiempo, porque son un cúmulo enorme de gérmenes y suciedad, y potenciales transmisores de infecciones, sobre todo en hogares con niños pequeños, que tocan todo lo que esté al alcance de sus manos.

 

En Emplea Hogar trabajamos cada día con el objetivo de facilitarte soluciones de calidad para tus necesidades domésticas. Si buscas una empleada de hogar en Madrid o requieres ayuda en servicios de limpieza y cuidado de tu hogar, no dudes en contactarnos. 

Tratamos de ofrecer siempre un servicio y atención lo más personalizado posible y adaptado a tus necesidades. Contáctanos a través de nuestro formulario en línea, llamando al número de teléfono 620 986 382 o escribiéndonos al correo electrónico info@empleahogar.com.

15 + 3 =

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

La lavadora es posiblemente el electrodoméstico más importante de la casa, por lo que es imprescindible realizar con frecuencia una buena limpieza y mantenimiento de la misma si deseamos que nos dure mucho tiempo y funcione perfectamente, además de ayudarnos a ahorrar luz y agua, ya que de otro modo se utiliza más detergente y se han de programar ciclos más largos (porque ya no lava bien en condiciones normales).

Sorprendentemente, hay bastantes personas que incluso creen que la lavadora se limpia sola a la vez que lava nuestras prendas, pero, muy al contrario, ésta necesita de unos cuidados específicos, ya que lógicamente va acumulando bacterias, olores, suciedad e incluso moho, debido a que se encuentra húmeda durante mucho tiempo de su vida útil. 

Existen productos limpiadores especiales para lavadoras que podemos adquirir en cualquier supermercado o droguería, pero en este artículo también queremos contarte cómo puedes llevarlo a cabo utilizando productos más naturales y económicos que siempre tenemos en casa, como el vinagre, que es muy eficaz y un excelente limpiador, que además de desinfectar ayuda a desincrustar la suciedad acumulada y a eliminar el moho y los malos olores.

 

Mantenimiento adecuado para la lavadora

A continuación, te damos unas ideas y recomendaciones sencillas para asegurar que cuidamos y mantenemos en óptimas condiciones todos los elementos principales de la lavadora: el tambor, el filtro, la goma y el cajetín

Limpieza del tambor

Para la limpieza de este elemento podemos añadir un chorrito de vinagre blanco en el dispensador del detergente y seleccionar un ciclo de lavado normal a más de 30º con el tambor vacío. Una vez finalizado este ciclo, haremos otro ciclo corto con trapos o paños usados para conseguir enjuagar bien toda la superficie. Este proceso debemos hacerlo con cierta frecuencia.

Limpieza del filtro

La recomendación de todos los fabricantes es limpiarlo al menos dos veces al año, para evitar una acumulación excesiva de la cal del agua, de restos y suciedad como pequeños trozos de tejido, pelusas, trozos de papel o hasta botones, horquillas, etc., que tras quedarse en el tambor acaban finalmente en el filtro. 

En primer lugar, debemos de desenchufar la lavadora, tener a mano una fregona o poner una toalla o trapo grande en el suelo para recoger el agua acumulada que pueda verterse y extraerlo. Lo más efectivo es meter el filtro en un barreño o recipiente con agua templada o caliente y vinagre o un poco de jabón durante unos minutos, para posteriormente enjuagarlo debajo del grifo del fregadero, secarlo y volver a colocarlo.  

Es importante recordar y más aún en la actualidad debido a los elevadísimos costes de la luz, que un filtro limpio ayuda a ahorrar energía, ya que se llega a consumir hasta un 20% menos que cuando se compara con un filtro sucio y con mucha cal.

Limpieza de la goma o junta 

La goma es un elemento en el que, aparte de la humedad, se acumula jabón, y en los pliegues de la misma es donde suelen aparecer los hongos, que además de bacterias, provocan los malos olores habituales. Por esta razón, es muy importante tratar de limpiarla una vez al mes, algo que no se suele hacer en la mayoría de los hogares. 

En primer lugar, muy importante, para que la junta se mantenga lo más seca posible, cada vez que finalice un programa de lavado y abramos la puerta, deberemos de dejarla abierta durante varias horas, de modo que se ventile y salga del interior del tambor todo el calor y la humedad lógicamente acumulada, hasta secarse.  

Para su limpieza, en un recipiente ponemos agua caliente y vinagre (aproximadamente una parte de vinagre por cinco de agua) más una cucharada de bicarbonato, o bien un producto limpiador específico diluido en el agua, y lo aplicamos cuidadosamente sobre la goma para ir extrayendo la suciedad con cuidado con un cepillo pequeño, después aclaramos con un paño mojado con agua y finalmente la secamos con otro paño.  El bicarbonato funciona muy bien para absorber los malos olores. 

Solo de esta forma conseguiremos que los restos no se vayan quedando pegados a la goma y que con el tiempo sean más difíciles de retirar, lo cual en numerosas ocasiones provoca que tengamos que llamar a un técnico de la marca para sustituirla por otra nueva, con el consiguiente gasto que esto supone.

Limpieza del cajetín o cubeta

El cajetín contenedor del detergente, la lejía y el suavizante también acumula con el tiempo restos de estos productos químicos, así como moho y bacterias. En este caso, es tan sencillo como sacarlo siguiendo las instrucciones del manual de la marca, ponerlo también sumergido en agua templada y un poco de vinagre hasta que comprobemos que la cubeta está perfectamente limpia, la enjuagamos, secamos con un trapo y volvemos a colocarla en su lugar.  Está recomendado hacerlo al menos una vez cada tres meses.  

 

 

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro? 3
¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro? 4

 

 

Otros consejos para un buen mantenimiento de la lavadora y ahorro de energía

 

  • Programar preferentemente ciclos cortos y de agua fría, ya que el mayor porcentaje de consumo eléctrico al utilizar la lavadora es debido a la energía que se utiliza para calentar el agua.
  • Tratar de poner la lavadora en las franjas horarias en que la luz tenga menor coste (en realidad cuando sea “menos cara”), que en la actualidad es a partir de las 12 de la noche, aunque ya sabemos que muchas veces no es posible o conlleva una incomodidad añadida.
  • No llenarla al máximo de la capacidad del tambor, ya que lavará peor las prendas y muy posiblemente tengamos que volver a repetir con otro ciclo de lavado.
  • Emplear la cantidad de detergente y suavizante recomendado por cada fabricante, para evitar que un exceso de los mismos pueda dañar a algunas prendas más delicadas y, sobre todo, influya en el funcionamiento correcto de este electrodoméstico.

 

Si te han parecido útiles estas recomendaciones pero necesitas una ayuda en las labores del hogar, en Emplea Hogar estaremos encantados de asesorarte y encontrar a la persona más adecuada para ti y tu familia. ¡Contáctanos y no te preocupes tanto de las tareas de la casa!

¿Cómo limpiar un horno muy sucio?

¿Cómo limpiar un horno muy sucio?

La limpieza de un horno sucio o a veces incluso quemado, es una tarea que debemos de realizar con bastante frecuencia, no solo por higiene y salud, que es de obligado cumplimiento, sino también para poder cocinar los alimentos y preparar nuestras recetas favoritas en óptimas condiciones.

Es un trabajo un poco pesado que requiere hacerlo con paciencia y en profundidad, por lo que mucha gente lo utiliza normalmente con mucha menos frecuencia de lo que le gustaría, solo por evitar esa posterior limpieza de las grasas, azúcares y restos de suciedad pegados a las paredes, rejilla y cristal del electrodoméstico, lo cual puede ser hasta comprensible en cierta medida. Pero si no somos perezosos y lo hacemos habitualmente, como un “mantenimiento” regular, esta labor será mucho más sencilla cada vez que la realicemos, ya que no estaremos permitiendo acumular demasiada suciedad.

Como introducción, hemos de mencionar que en la actualidad cada vez se venden más hornos con el denominado sistema pirolítico, lo cual significa que cuentan con un mecanismo de autolimpieza con un programa específico a una temperatura de 500ºC. Este proceso de pirólisis los residuos orgánicos se descomponen y carbonizan en su interior, en agua y en CO2, y posteriormente se evaporan, y los inorgánicos se convierten en cenizas. Al finalizar este proceso y tras enfriarse el interior, se pasa simplemente un paño húmedo para completar la limpieza. Aunque se tiende a creer que estos hornos consumen mucha electricidad, el gasto es muy reducido, ya que llevan un sistema de ahorro de energía, así como seguridad adicional, como cierre automático o bloqueo hasta su enfriamiento, para evitar posibles quemaduras por las elevadas temperaturas que alcanzan cada vez que se utiliza este proceso de limpieza, que está recomendado aplicarlo cada 10 ó 15 usos, aunque los propios fabricantes mencionan que la mayoría de usuarios que disponen de estos hornos pirolíticos solo lo hacen una vez al año. 

¿Cómo limpiar un horno muy sucio? 5
¿Cómo limpiar un horno muy sucio? 6

Consejos para limpiar el horno

Pero en este artículo lo que te vamos a proponer es una serie de recomendaciones o consejos para limpiar bien tu horno tradicional o eléctrico, que todavía son mayoría en nuestros hogares y los más convencionales. Como hemos mencionado al principio, si vamos acumulando en el interior del horno restos de grasa, azúcares y diversos restos de comida, estamos facilitando que se convierta en un cúmulo de microorganismos y bacterias que puede llegar a provocar problemas de salud importantes y contaminación peligrosa de los diferentes alimentos que cocinemos en el aparato. Y este es un tema muy delicado que hemos de evitar siempre, aunque requiere dedicar tiempo con cierta frecuencia para mantenerlo siempre en perfectas condiciones, aparte de que nos durará muchos más años si lo cuidamos adecuadamente.

En el mercado se comercializan bastantes productos industriales de diferentes marcas para el desengrasado y limpieza del horno, pero como todos ellos contienen productos químicos y corrosivos, hemos de tener mucha precaución al utilizarlos, asegurando que no queden restos de los mismos al finalizar dicha limpieza.

Alternativas caseras para limpiar y mantener tu horno limpio

Como alternativa más económica y sencilla, siempre podemos preparar en nuestros hogares unos antigrasas mucho más naturales, utilizando vinagre blanco o de manzana, limón o bicarbonato de sodio. Y además, estaremos ayudando a proteger el medio ambiente.

  • Limpieza con vinagre: es muy eficaz para disolver rápidamente los restos de grasa y eliminar las bacterias. Mezclamos el vinagre con un poco de bicarbonato y lo aplicaremos pulverizando la solución en el interior del horno, repitiendo sobre todo en las zonas más sucias.
  • Limpieza con limón natural: exprimir dos piezas y el zumo resultante ponerlo en un recipiente para calentar dentro del horno. El vapor del limón desengrasa las paredes del horno y además tiene propiedades antibacterianas, desinfectantes y hasta blanqueadoras que funcionan perfectamente para limpiar un montón de superficies, dejando además esa agradable sensación de frescor de los cítricos.
  • Limpieza de horno con bicarbonato de sodio: este quizás sea el producto que nos ayudará y asegurará una limpieza más profunda, de nuevo gracias a sus propiedades antisépticas y antibacterianas. Se prepara una especie de masilla o pasta espesa tras mezclar aproximadamente tres cucharadas soperas de bicarbonato y una de agua, o siguiendo la misma proporción para la cantidad que necesitemos, la cual aplicaremos sobre paredes, bandejas y rejillas del horno con una esponja o gamuza suave.

Tras utilizar uno de los tres antigrasas caseros que hayamos preparado y dejarlos actuar durante un tiempo, procederemos a llevar a cabo la limpieza propiamente dicha. Para ello, tendremos que calentar el horno para que toda la suciedad y grasa acumulada se vaya despegando y reblandeciendo poco a poco. 

A modo de referencia, si hemos utilizado el vinagre, lo calentaremos durante 10 ó 12 minutos a 120º C. Si es el limón natural, será aproximadamente 30 minutos a 250ºC. Y si es bicarbonato de sodio, no es necesario calentar, sino solamente dejar que la masa que hemos preparado actúe en el interior, en frío, durante unas dos horas. 

A continuación, tras estos tiempos que hemos indicado y una vez enfriado suficientemente el interior del horno para no correr el peligro de quemarnos, pasaremos a eliminar con un estropajo suave o bayeta todos los restos que todavía hayan quedado, tanto de grasa como de la solución limpiadora, bien la casera, o bien el producto industrial adquirido, asegurando retirar lo máximo posible, lo cual nos exigirá insistir en las zonas más inaccesibles, como las esquinas y algunos huecos. Para facilitar la labor, lo mejor será retirar las rejillas, las cuales tendremos que limpiar en profundidad siguiendo el mismo procedimiento, ya que son la parte del horno que acumula mayor suciedad, y colocarlas posteriormente.

Para finalizar, aunque parezca que la suciedad más incrustada ha desaparecido, deberemos de volver a pasar otro trapo limpio con agua o con un poco de jabón neutro o de lavavajillas. A continuación aclarar por completo solo con agua, secar con papel de cocina todo el interior y el cristal hasta que nos quede lo más limpio y reluciente posible.

Ya que hemos mencionado el cristal de la puerta, éste lo podemos limpiar aplicando el típico producto para placas de vitrocerámica, dejarlo actuar durante 5 minutos y posteriormente utilizando la cuchilla rascadora para quitar las manchas y suciedad, para finalmente limpiar el vidrio con un trapo húmedo con un poco de jabón y agua, aclararlo y secarlo bien con papel.

Como veis, es relativamente sencillo mantener limpio y reluciente el horno de nuestras cocinas. Pero se necesita tiempo y dedicación para tener siempre el horno limpio y la casa en buenas condiciones, por ello, en Emplea Hogar tenemos la posibilidad de contratar una empleada de hogar por horas. Con una ayuda extra en casa, te permitirá sacarle mucho más partido para disfrutar y saborear al máximo todos los platos que preparemos y del tiempo con tu familia. 

¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa?

¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa?

Limpiar los cristales de nuestros hogares no es una tarea complicada si seguimos unas sencillas recomendaciones sobre los productos a utilizar y la forma de aplicarlos, aunque es verdad que es un trabajo bastante aburrido y nada agradecido, porque suelen ensuciarse de nuevo rápidamente, sobre todo los de las ventanas, pero el hecho de poder disfrutar de luz natural en la casa y de que se mantengan relucientes es, sin ninguna duda, una buena recompensa.

Esta labor deberíamos de hacerlo con cierta frecuencia, para evitar que se acumule mucha suciedad, y aprovechar para llevarla a cabo cuando sepamos con cierta seguridad que no va a llover en los próximos días, mejor los días nublados y sin viento, ya que si no, se volverán a ensuciar con gotas y manchas de polvo o arena, dejando las indeseables marcas.  Tampoco es aconsejable hacerlo los días muy soleados, salvo que sea a primera hora de la mañana o al atardecer, ya que los cristales se secan demasiado rápido y suelen quedar señales, que nos obligarán a repasar varias veces para conseguir eliminar los reflejos hasta conseguir el efecto deseado.

Trucos para limpiar cristales correctamente

Para presumir de tener unos cristales impecables y relucientes (en ventanas, puertas, mamparas de ducha, mesas, espejos, …) se aconseja usar productos “limpiacristales”, de los que existen multitud de marcas y formatos en el mercado, o incluso cremas líquidas, o bien aplicar soluciones caseras muy eficaces que podemos preparar nosotros fácilmente, como lo hacían nuestras madres y abuelas, entre las que podemos destacar.

  • Agua templada o caliente (nunca fría, ya que la suciedad no sale igual) y amoniaco en igual proporción (también se puede utilizar un chorro de jabón neutro o líquido de lavavajillas, otro de amoniaco y agua). El amoniaco tiene una gran capacidad limpiadora de la suciedad y la grasa (muy apropiado en los cristales de la cocina, que acumulan más resto y capas de grasa), aunque suele dejar ese olor que todos conocemos durante un rato. 
  • Agua templada y alcohol, que funciona muy bien para quitar las huellas de dedos y manos que se ven sobre todo en días muy soleados, y también muy eficaz con las manchas más difíciles de hacer desaparecer para siempre. Esta mezcla también es perfecta para dejar brillantes los espejos de la casa.
  • Agua templada o caliente y un poco de vinagre blanco diluido (cuatro partes de agua y una de vinagre), que es un limpiador natural muy bueno y nada contaminante ni tóxico, como sí ocurre con el amoniaco o los productos industriales. Lo ideal es aplicarlo con un vaporizador o spray y los resultados son sorprendentes, ayudando a dejar más brillantes y relucientes los cristales. 

Además, entre los materiales a utilizar, es conveniente disponer de trapos suaves de microfibra (para evitar que suelten pelusas), bayetas especiales o pequeñas mopas, una esponja, una raqueta limpiadora (muy práctica en superficies grandes), papel de periódico (muy eficaz, pero cuidado, puede dejar manchas de tinta) y dos cubos o barreños con agua, para tratar de limpiar y enjuagar por separado, y que renovaremos tantas veces como consideremos necesario para asegurar una limpieza adecuada. No utilizar nunca papel de cocina para secar, porque se deshace rápidamente y deja trocitos pegados por la superficie.

Si se trata de ventanas, en primer lugar hemos de limpiar bien la suciedad de los marcos y las persianas, para evitar volver a manchar todo posteriormente.

Si los marcos son de madera, al ser una superficie más delicada, utilizaremos un paño suave mojado en agua templada o algún producto especial para este tipo de material, y si son de aluminio, lo mejor es aplicar una solución de agua templada con detergente o amoniaco.

Para secar los cristales, lo más apropiado es utilizar los paños suaves con microfibra o incluso papel de periódico, que también funciona muy bien, y nunca debemos de pasar un trapo seco para evitar que se puedan arañar o dañar los cristales.

¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa? 7
¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa? 8

Otros consejos para que los cristales queden siempre perfectos

Algunos consejos o trucos prácticos que te damos para saber cómo limpiar los cristales para que queden perfectos son los siguientes: 

  • Si utilizamos un limpiacristales industrial, no se debe de aplicar directamente sobre el cristal, porque suelen ser productos químicos abrasivos, sino pulverizar la cantidad requerida  sobre el paño o bayeta.
  • Colocar un trozo de cartón, una toalla o paños viejos debajo de la ventana o la puerta para evitar manchas o gotas de agua sucia en el suelo de la habitación o zona que estemos limpiando.
  • Limpiar siempre de arriba hacia abajo, para evitar los típicos e indeseables “chorretes” o gotas si lo hacemos al revés.
  • El limpiacristales que hayamos comprado o la solución casera lo podemos aplicar con el pulverizador o empapando el paño. Nunca debemos frotar demasiado fuerte con el paño, porque corremos el riesgo de rayar parte de la superficie.
  • Pasar posteriormente la raqueta de goma para retirar de forma más uniforme los restos de agua sobre el cristal.
  • El exterior de los cristales de las ventanas es más difícil de limpiar adecuadamente, salvo que se puedan retirar y volver a colocar con facilidad en sus marcos, que sería lo ideal. Si esto no es posible, lo mejor es utilizar mopas humedecidas, ayudados por el palo que la sostiene, con el producto limpiador o la solución casera, para llegar a las zonas más inaccesibles, y en las esquinas se pueden usar pequeños cepillos rascadores o brochas.
  • Para asegurar que no quedan marcas en los cristales, todos los profesionales recomiendan limpiar el interior y el exterior efectuando diferentes movimientos, es decir, por un lado en horizontal y por el otro en vertical. Este es un truco menos conocido, pero realmente eficaz; tiene toda la lógica. Así, si ha quedado alguna suciedad o no ha quedado brillante, nos daremos cuenta al instante.
  • En mamparas de ducha, las cuales son más difíciles de mantener limpias porque acumulan continuamente suciedad, jabón, manchas de condensación, etc…., es recomendable que siempre tras utilizarla se limpie la parte interior con una rasqueta de goma y se sequen las gotas restantes y esquinas con un trapo suave, para evitar no solo manchas, sino también restos de cal del agua (existen limpiadores de cal específicos para estas superficies). Como alternativa, podemos aplicar de vez en cuando una solución de agua, vinagre y limón, que limpia y desinfecta en profundidad, aunque es cierto que es muy difícil mantenerlas relucientes debido al uso diario, muchas veces por varios miembros de la familia. 
  • Para la limpieza de grandes ventanales en viviendas grandes o chalets, hay artículos especiales que se comercializan y que utilizan las empresas especializadas, que son como una especie de imán con doble rasqueta limpiadora, de modo que al mismo tiempo que lo utilizamos por la parte interior, en paralelo, actúa sobre el exterior de los cristales. 

Esperamos que todos estos consejos de Emplea Hogar  sobre cómo limpiar los cristales te hayan parecido muy útiles, pero si no tienes tiempo y prefieres contratar una ayuda en casa, en nuestra agencia de servicio doméstico en Madrid tenemos la empleada de hogar perfecta para realizar estas labores ¡Contáctanos!

Medidas de prevención y gestión de casos frente al Covid-19 en la vuelta a los centros educativos

Medidas de prevención y gestión de casos frente al Covid-19 en la vuelta a los centros educativos

La vuelta al colegio en este curso tiene una especial importancia y nos preocupa a todos bastante, ya que los alumnos llevan mucho tiempo sin acudir a los centros educativos como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Además de ser un regreso distinto, con nuevas rutinas en los centros y con una especial necesidad de cuidar del alumnado y de toda la comunidad educativa, lo que hace imprescindible tomar una serie de medidas para posibilitar una vuelta lo más segura posible.

En este artículo que hemos creado en Emplea Hogar, vamos a tratar de facilitar información sobre las medidas de prevención y sobre cómo se va a actuar cuando aparezcan casos o brotes de coronavirus en los colegios.

 

LIMITACIÓN DE CONTACTOS 

¿Qué distancia interpersonal se debe mantener en el colegio? 

Se debe mantener una distancia de al menos 1,5 metros entre todas las personas del centro educativo tanto dentro como fuera del aula, incluyendo las entradas y salidas del mismo, a excepción de las personas que forman parte de un mismo grupo de convivencia estable.

¿Qué son los grupos de convivencia estable y para qué sirven?

Un grupo de convivencia estable es un grupo que está formado idealmente por 15 alumnos/as (y hasta un máximo de 20), junto al tutor/a, y que debe evitar la interacción con otros grupos del centro educativo, así como limitar al máximo el número de contactos. El número máximo de alumnos será determinado por cada Consejería de Educación según las circunstancias de cada territorio, siempre que la autoridad sanitaria de salud pública de la Comunidad Autónoma así lo autorice.

Los niños de menor edad pueden tener mayor dificultad para cumplir con la distancia interpersonal. Además, tienen necesidad de mayor interacción y cercanía para lograr los objetivos educativos y para su adecuado desarrollo. Por todo ello, la mejor alternativa para posibilitar una limitación de contactos es la organización como grupo de convivencia estable.

De esta manera, se disminuye la transmisión al minimizar los contactos con otras personas y se posibilita que los niños puedan socializar y jugar entre sí sin tener que mantener la distancia interpersonal de forma tan estricta. 

¿De qué otras maneras se limitan los contactos en el centro educativo?

Procurando que la entrada y la salida al colegio, así como la salida y la vuelta de los descansos, del comedor y de los servicios, sean escalonadas o por diferentes zonas del centro educativo, de modo que no se mezclen grupos y se eviten las aglomeraciones.

 

GESTIÓN DE CASOS

 

¿Va a haber casos o brotes en los colegios?

Los estudios publicados señalan que los niños, aunque sí pueden transmitir la infección, parecen tener una menor capacidad de transmisión, sobre todo los menores de 10 años. Cuando hay brotes en las escuelas suele estar en relación con el grado de transmisión que hay en la propia población y áreas cercanas, por lo que es lógico que se puedan dar casos en los centros educativos.

Para disminuir la probabilidad de que esto suceda es importante extremar las medidas de prevención e higiene dentro y fuera del centro educativo (limitación de contactos y distancia física, lavado de manos, higiene respiratoria, uso de mascarilla, limpieza y ventilación, …).

La aparición de casos o brotes en las escuelas no tiene por qué suponer un fallo en las medidas de prevención. Las medidas están encaminadas a reducir todo lo posible la probabilidad de que esto ocurra  y a gestionar los mismos lo mejor posible. 

¿Hay que tomar la temperatura antes de ir al colegio?

Es recomendable la toma de temperatura para detectar la presencia de fiebre, además de estar atento a cualquier otro síntoma compatible con la infección.  Si un alumno o personal del centro presenta síntomas compatibles con COVID-19 es importante que no acuda al centro educativo.

Se debe contactar telefónicamente con el centro de salud, o con el teléfono de referencia de la Comunidad Autónoma, para que evalúen si los síntomas están relacionados con COVID-19 y si es necesaria la realización de un test diagnóstico.

Hasta que se reciban indicaciones por parte de los profesionales sanitarios, la persona que ha mostrado síntomas debe quedarse en casa y limitar al máximo los contactos con otras personas.

¿Qué hacer si los síntomas empiezan cuando se está en el colegio?

Si un alumno empieza con síntomas mientras se encuentra en el centro educativo, se contactará con la persona responsable de la gestión de la COVID-19 en dicho centro y con la familia en caso de ser menor de edad. Hasta que se le pueda recoger, se le colocará una mascarilla quirúrgica y esperará en una sala bien ventilada, en la que pueda estar separado del resto de alumnos, acompañado siempre por una persona trabajadora del colegio.  

¿Qué ocurre si hay un niño con síntomas en la clase?

La presencia de síntomas puede deberse a muchas enfermedades, no solo a COVID-19. Hasta que se confirme o descarte el diagnóstico, el resto de compañeros de la clase, siempre que no presenten síntomas, deben seguir acudiendo al centro educativo normalmente.

¿Qué hay que hacer si hay un caso confirmado en la clase?

Si se confirma un caso, la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado, en coordinación con el centro educativo, establecerá quienes son las personas que han sido contacto estrecho y se pondrán en contacto con ellas.

El alumnado y profesorado que resulte ser un contacto estrecho deberá permanecer en el domicilio en cuarentena. Si no se es un contacto estrecho, se podrá seguir acudiendo a las clases.

¿Quién es un contacto estrecho?

En los grupos de convivencia estable, los contactos estrechos son todos los que forman parte del grupo, tanto el alumnado como el tutor o profesor que está con ellos.

En el caso de clases que no están organizadas como grupo de convivencia estable, se considera contacto estrecho a cualquier persona que haya compartido espacio con el caso confirmado a una distancia menor de 2 metros durante más de 15 minutos, salvo que se pueda asegurar que se ha hecho un uso adecuado de la mascarilla. La evaluación del uso adecuado de la mascarilla será realizada por el profesor de la clase o por la persona que ha sido designada como responsable COVID-19 en el centro.

Los familiares (hermanos, padres, …) y cualquier otra persona  que viva con la persona que es positiva también serán siempre considerados contactos estrechos. 

El periodo a considerar para la evaluación de los contactos estrechos será desde 2 días antes del inicio de síntomas del caso hasta el momento en el que el caso es aislado. En los casos asintomáticos confirmados por PCR, los contactos se buscarán desde 2 días antes de la fecha de diagnóstico.

Si una persona es un contacto estrecho de un caso diagnosticado en el colegio, la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado se pondrá en contacto para dar las recomendaciones necesarias y las indicaciones de realizar cuarentena.

¿Qué deben hacer los contactos estrechos?

Las personas que son contacto estrecho deben permanecer en el domicilio y cumplir la cuarentena durante 14 días. Durante este tiempo deberán vigilar la aparición de síntomas y si éstos aparecen deben consultar por teléfono a su centro de salud o al de referencia de su Comunidad Autónoma.

¿Qué deben hacer los contactos estrechos que tienen una PCR negativa?

Todos los contactos estrechos deben realizar cuarentena durante 14 días, independientemente del resultado de la PCR, ya que el virus tiene un periodo de incubación de hasta 14 días. Si se ha estado en contacto con un caso recientemente y la prueba es negativa, podría estar incubando el virus y convertirse en positiva en los días posteriores.

¿Qué deben hacer los que no son contacto estrecho?

Quien no sea un contacto estrecho seguirá asistiendo al centro educativo y la actividad docente se mantendrá para el resto del alumnado.

¿Qué se debe hacer cuando se ha estado en contacto con un contacto estrecho de un caso confirmado (contacto de contacto estrecho)?

Si se ha tenido contacto con una persona que se ha identificado como contacto estrecho de un caso confirmado, no deberá de realizarse cuarentena.

Por ejemplo, aunque su hijo o hija sea un contacto estrecho, no quiere decir que ustedes lo sean. Los padres, madres, hermanos u otros convivientes de un contacto estrecho no se consideran también contactos estrechos. Deben mantener las medidas de precaución para evitar el contagio mientras continúan con su actividad habitual y en caso de presentar síntomas, consultar a su centro de salud.

¿Qué tiene que hacer un caso confirmado de COVID-19?

Se deberá permanecer en el domicilio en aislamiento y no debe acudir al centro escolar hasta trascurridos 3 días desde que se acaban los síntomas y un mínimo de 10 días desde el inicio de los síntomas.

Es obligado permanecer en el domicilio, a poder ser en un cuarto separado del resto de la casa, y se deben extremar las medidas de higiene en zonas comunes de toda la vivienda.

Cuando la persona diagnosticada de COVID-19 entre en contacto con algún conviviente, ambos deben llevar mascarilla quirúrgica y extremar la higiene de manos.

Si conviven en el domicilio, ustedes serán contactos estrechos, por lo que deben guardar la cuarentena, vigilando la aparición de síntomas. 

¿Qué tiene que hacer una persona con un resultado de la PCR positivo pero que no tiene síntomas? ¿Puede ir a clase?

No, no se debe ir a clase. Si la prueba diagnóstica es positiva, puede tener y transmitir la infección aun teniendo pocos o ningún síntoma. En niños, es más frecuente que sean asintomáticos o tengan síntomas leves, pero el riesgo de transmitirlo existe igualmente, por lo que tiene que realizar aislamiento.

Cuando la PCR es positiva durante varias semanas, pero ya no hay síntomas, ¿se puede ir a clase?

Una PCR positiva durante mucho tiempo no tiene porqué implicar capacidad de transmisión, sino indicar presencia de virus sin capacidad de contagiar una vez superado el tiempo de aislamiento. Por tanto, las autoridades sanitarias serán las que pueden valorar la situación en cada caso e indicar el fin del periodo de aislamiento para poder volver al colegio. 

Cuando se tiene una serología positiva, ¿hay que quedarse en casa?

Las serologías son pruebas diferentes a la PCR, ya que se basan en la detección de anticuerpos (las defensas que el cuerpo genera durante la enfermedad) y nos dicen si una persona ha podido pasar o no la enfermedad. Son pruebas diagnósticas que deben ser interpretadas con cuidado.

Cuando se hace una serología, deberá ser un profesional sanitario el que decida, en función de los resultados, si se puede o no ir al colegio. 

¿Qué es un brote en el centro educativo?

Se considerará brote cualquier agrupación de 3 o más casos con infección activa en los que se haya establecido una relación entre ellos.

¿Qué se hace si hay un brote?

El centro educativo y las autoridades sanitarias se coordinarán para la valoración de la situación. Será la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado quien valore las características del brote y las medidas necesarias.

Estas medidas pueden variar desde extremar la prevención e higiene en el colegio (distancia física, uso de mascarillas, lavado de manos) e indicar el aislamiento de los casos y la cuarentena del grupo de convivencia estable o de los contactos estrechos, hasta  extenderse al cierre de las clases afectadas, al cierre del curso o, en última instancia, al cierre completo del centro.