¿Cómo puede mejorar tu empleada de hogar a la hora de cocinar?

¿Cómo puede mejorar tu empleada de hogar a la hora de cocinar?

Siempre que se incorpora una empleada doméstica para trabajar con una nueva familia es muy recomendable dedicar un rato durante los primeros días a explicarle detalladamente cómo nos gustaría que hiciese sus labores de limpieza, plancha, orden y mantenimiento de los diferentes espacios de la casa, atención y cuidado de los niños pequeños, mascotas, … Cada uno tenemos nuestros hábitos e incluso nuestras manías sobre cómo hacer este trabajo en el hogar, por lo que es conveniente que desde el principio la profesional, externa o interna, esté bien informada y familiarizada con estas costumbres, aunque muchas veces seguro que serán mejorables. De este modo, todo será mucho más sencillo y la empleada se adaptará rápidamente y será mucho más productiva. 

Si hablamos específicamente de la cocina, y sobre todo si son empleadas de otras nacionalidades, que es lo más habitual, si deseamos que cocinen con los productos, alimentos y sabores que más nos gustan, salvo que ya tengan una experiencia previa trabajando con otras familias españolas, deberemos de pasar un tiempo con ellas en las primeras semanas para explicarles lo mejor posible algunas técnicas de preparación, recetas de platos sencillos, uso de ingredientes, especias, condimentos, así como ciertos consejos y habilidades para que cuanto antes estén realmente preparadas para elaborar menús que se adecúen a las preferencias de toda la familia.

 

Consejos prácticos para ayudar a nuestra empleada de hogar a mejorar sus conocimientos de cocina

A modo de ejemplo, algunas recomendaciones interesantes relacionadas con este punto podrían ser las siguientes:

Facilitarle o regalarle un libro de recetas:

para que conozca los platos que comemos habitualmente y las diferentes formas de cocinarlos. Podemos preparar un recetario con lo que solemos comer o cenar durante la semana, así como una lista con los ingredientes que más nos gustan, los que no queremos encontrar en nuestros platos (incluidas las especias y salsas de aderezo, muy típicas en la forma de cocinar en otros países) y, si es el caso, muy importante, informarle de si algún miembro de la familia tiene alergia a algún alimento, es celíaco, toma leche sin lactosa, sigue una dieta o régimen, … Todo esto será de gran ayuda para nuestra empleada a la hora de planificar, organizar y cocinar los menús semanales si ésta en una de sus funciones asignadas, así como al hacer la compra en el supermercado o tiendas cercanas. Existen multitud de libros de recetas muy fáciles y entretenidos de leer, y con muchas fotos de apoyo para seguir los pasos, que además proponen numerosas combinaciones “creativas” de deliciosos platos para confeccionar los menús.

Si tenemos hijos, sobre todo pequeños en edad escolar, también deberemos de prepararle otra lista diferente y específica, ya que sus gustos o hábitos casi siempre muy diferentes a los de los adultos, algo que nos ha pasado a todos cuando éramos niños. Cómo no lo vamos a recordar, cuando por ejemplo no queríamos ni ver ningún tipo de pescado o verdura en nuestros platos, ni en casa ni en el colegio … 

Elaborar una lista de las marcas por tipo de producto que habitualmente utilizamos para cocinar

Si la empleada se ha de encargar de realizar la compra, lo ideal es escribir qué productos, referencias (sabores, peso, formato, % grasa o azúcares, tipo de aceite específico, alimentos frescos o congelados, …) y posiblemente hasta qué marca de fabricante es la que exactamente deseamos que adquiera, de modo que al menos podamos asegurar en cierta medida que los sabores y la calidad de los platos cocinados tienen la misma base de partida que los que solemos preparar nosotros. Esto también le ayudará a hacerlo más rápido y también evitará el dejarle abiertas las opciones para que ella seleccione un producto que considera “parecido”, pero que posiblemente tenga poco que ver y por un precio muy diferente (en ambos sentidos, más barato o más caro). Seguro que a nosotros nos ocurriría algo parecido y nos surgirían un montón de dudas si tuviésemos que realizar la compra en otro país, sobre todo fuera de Europa, para una familia o unos amigos de allí.

Una muy buena idea es la de ir al supermercado, la tienda de ultramarinos o el mercado de barrio junto con la empleada, y que compruebe directamente lo que habitualmente seleccionamos y ponemos en nuestro carrito, los productos, las marcas, qué y cómo elegimos las diferentes verduras y frutas (por ejemplo, verdes o más bien maduras), tipos de carne (ternera, cerdo, pollo, …) y pescado, y origen de las mismas, comida fresca o congelada, platos preparados, cantidades, unidades o pesos de cada referencia, etc. Mientras vamos haciendo la compra, le podemos ir explicando con cierto detalle las razones de elegir o preferir cada cosa (si hay niños pequeños en la casa, ésto tiene todavía más sentido). De este modo, tras dos o tres veces en que nos acompañe, estará mucho más familiarizada con nuestras preferencias y, sin duda, le habrá servido de gran ayuda para las próximas ocasiones.

 

 

¿Cómo puede mejorar tu empleada de hogar a la hora de cocinar? 1
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Cocinar varias veces con la empleada al lado

Otra buena idea es la de cocinar algunos platos de los más habituales para la familia y que ella se vaya fijando en todos los pasos, así como probarlos, para que compruebe realmente la forma de elaborar las comidas, tipo de productos, utensilios, cantidad de aceite, sal, especias, etc. Esto le será de gran apoyo para ir practicando y conociendo rápidamente los sabores y recetas que nos gustan y mejorar su nivel adaptándose a lo que queremos que nos prepare regularmente, aunque posiblemente ella prefiera otros platos. Igual que nos pasa a nosotros cuando “descubrimos” sabores internacionales de otros lugares del mundo, ella podrá de este modo conocer más sobre la cocina española, aunque si cuenta con bastante experiencia trabajando en España, posiblemente ya tenga una buena base y preparación.

Relacionado con este punto, si no disponemos de tiempo o no nos consideramos tan buenos como para enseñarles, es bastante común en otros países que las familias ofrezcan a sus empleadas domésticas la posibilidad de asistir a cursos de clases de cocina, de diferentes niveles y muy diversos tipos según nuestras preferencias (española, oriental, mediterránea, japonesa, de repostería, vegetariana, healthy, creativa, …) impartidas por cocineros profesionales. Este suele ser un elemento adicional de motivación, satisfacción y fidelización para la empleada. 

Darle nuestra opinión frecuentemente

Aunque posiblemente nos haga sentirnos un poco incómodos al principio, lo mejor es decirles lo que pensamos sobre los platos que vaya preparando y nuestra valoración sobre lo que no nos gusta o que debería de mejorar, porque de otro modo podría creer, erróneamente, que todo va bien. Y de la misma manera, deberíamos de felicitarla si a toda la familia le ha gustado su trabajo en la cocina (no es fácil que haya consenso y con opiniones comunes, sobre todo cuando tenemos niños).

Cocinar platos más saludables

La mejor forma de alimentarse de un modo saludable (y más económico) es cocinando en nuestra propia casa, evitando determinados ingredientes y complementos con los que se cocina en muchos restaurantes (demasiado aceite, rebozados, edulcorantes, salsas, …), algo que nuestra empleada seguro que también tendrá muy en cuenta, siguiendo nuestros consejos y diciéndole lo que “significa” para nuestra familia la comida sana, ya que, aunque existan unos principios comunes básicos, esto es algo muy personal según preferencias nutricionales, país donde vivimos, nacionalidad,  si en la familia hay personas mayores y/o niños, o incluso si existe la necesidad de seguir una dieta específica. 

Estos son algunos de los consejos que te damos para que los apliques con tu empleada de hogar y así tratar de que cocinen los platos de la forma que mejor se adapten a tus necesidades y a los gustos de toda la unidad familiar. Es una tarea que pueden hacer perfectamente como profesionales del hogar, te ayudarán en una labor muy importante y posiblemente así puedas disponer de un poco más de tiempo libre. Si estás en busca de una empleada doméstica, en Emplea Hogar estaremos encantados de ayudarte.

 

Reglas de uso del móvil y las redes sociales durante el trabajo del servicio doméstico

Reglas de uso del móvil y las redes sociales durante el trabajo del servicio doméstico

Todos somos conscientes del gran avance del mundo digital durante los últimos años y el imparable auge de las redes sociales en una sociedad que hoy está hiperconectada digitalmente, lo cual es indudable que tiene enormes e innumerables ventajas, pero también provoca dilemas como el que vamos a tratar en este artículo.

Política de uso del móvil de las empleadas de hogar en su jornada laboral

La utilización excesiva de dispositivos móviles y de las numerosas redes sociales existentes por parte de todos nosotros y, específicamente, en el caso de las empleadas de hogar durante sus horas de trabajo, es un problema creciente que conviene regular y dejar muy claro desde el primer día de su incorporación, para evitar cualquier mal uso de los mismos y que afecta en la mayoría de los casos a temas de privacidad y seguridad de las personas, pero también se relaciona con una menor productividad durante su jornada laboral por el tiempo que pueden llegar a perder, así como con potenciales riesgos y accidentes, en algunos casos con fatales consecuencias, provocados por descuidos o falta de atención cuando se está al cuidado de niños, bebes o personas mayores, así como por ejemplo llevando a cabo tareas de limpieza con productos químicos, conduciendo un vehículo o haciendo labores de mantenimiento diversas en la vivienda.

Aunque debería de darse por supuesto, conviene recordar que está terminantemente prohibido, salvo consentimiento expreso del empleador, que el servicio doméstico tome imágenes o grabe videos de la casa o de cualquiera de los miembros de la familia, que posteriormente va a compartir con su círculo de contactos. Si no existe tal permiso, aunque no haya ninguna mala intención, incluso se estará vulnerando la actual Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPD-GDD) en todo lo referente a la protección y la privacidad de las personas, con especial sensibilidad y cuidado en todo lo referente a imágenes de menores de edad.

Debido al importante papel que desempeñan las empleadas de hogar y la responsabilidad que asumen, vamos a entrar un poco más en detalle en algunos aspectos críticos.

 

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Compartir información

Aunque se sea muy activo/a en redes sociales, en horas de trabajo hay que conocer perfectamente qué se puede compartir o qué no, y será el empleador quién ha de explicar muy claramente al empleado (incluso por escrito para evitar cualquier tipo de malentendido o confusión) qué información específica, si permite alguna, puede distribuir y mostrar a otras personas o grupos de familiares y/o amigos. 

A nadie le gusta que se muestren o envíen imágenes a través de las redes sociales del interior de nuestra vivienda habitual o de veraneo, de nuestros hijos y familiares o de las actividades que realizamos en el día a día. Por esta razón, pediremos al servicio doméstico la máxima discreción y, por supuesto, que no lo compartan bajo ningún concepto. 

Compartir fotos o videos cortos de nuestros movimientos y residencia puede facilitar mucha más información que la nos podemos imaginar, como lo bonito que es nuestro nuevo hogar, lo que estamos disfrutando en la piscina o en el jardín, o presumiendo de alguna de nuestras pertenencias de mayor valor, tanto económico, como muchas veces de carácter sentimental. En el caso del servicio doméstico, hacerles saber que distribuir fotos con estos contenidos pueden revelar detalles o pistas muy “golosas” y clave para potenciales ladrones que están buscando o rastreando precisamente esto cada día en las redes sociales como Facebook, Instagram , Twitter o Tik Tok, sobre todo con personas reconocidas en diferentes ámbitos. Esto es algo sobre lo que siempre nos advierten y cada vez insisten más las compañías de seguridad privada, la Policía Nacional (todo un referente a nivel mundial en el ámbito de ciberseguridad) y la Guardia Civil sobre cómo proceder con la mayor prudencia y cautela. Si nuestros empleados se quieren hacer algún selfie personal, lo tomarán en sus ratos libres y sin mostrar nada privado sobre la vida, vivienda o familia del empleador (algo más habitual de lo común, por ejemplo, con fotos de bebés o niños de corta edad con la niñera o cuidadora).

Incluso cualquier dato o mensaje sobre la localización puede facilitar detalles que no desearíamos nunca que fuesen compartidos. Si se está aportando información sobre nuestra zona de ubicación debido a que nuestro empleado tiene activado en el móvil la función de “localización” durante sus horas de trabajo, podemos estar de nuevo mostrando datos sobre los movimientos dentro de nuestra casa y en qué bandas horarias es posible que esté vacía para que alguien pueda acceder con total impunidad. Y esto cobra especial relevancia en períodos vacacionales, en los que cualquier imprudencia de esta naturaleza esté mostrando que la vivienda principal está vacía durante un tiempo determinado. Si el empleado/a doméstico viaja como interno/a al lugar de veraneo, evitará compartir planes de vacaciones e imágenes (playas, cruceros, hoteles, paisajes idílicos, aeropuertos, …) que claramente muestren que toda la familia está fuera de casa. ¡La privacidad es crítica! Conocer nuestros movimientos, horarios, costumbres, etc. es “abrir las puertas” para que fácilmente intenten robar en nuestras viviendas.

Estar conectado como “amigos” en redes sociales

Muchos empleados domésticos tienden a tratar de conectarse y “seguirse como amigos” del empleador y los miembros de su familia en las diferentes redes sociales. Esto lo tiene que aceptar el empleador de forma muy clara y, si es el caso, de nuevo establecer unas reglas sobre qué se puede compartir y qué no, para evitar revelar a otras personas información o contenidos no deseados, por razones de seguridad y de privacidad. Aunque muchos lo consideren así, ¡un nuevo contacto procedente de un foro, una web o cualquier red social no puede ser considerado un nuevo amigo a las primeras de cambio, y mucho menos un amigo de confianza!

Recomendaciones finales

Aunque sea un tema muy delicado, es imprescindible establecer unas normas o reglas en el uso de internet y de las redes sociales durante las horas de trabajo de la empleada doméstica, para evitar potenciales problemas derivados por el mal uso o abuso de las mismas. No son prohibiciones, pero sí restricciones específicas para limitar su uso a las horas de descanso o por motivos de emergencia. que si es necesario tendremos que explicarles de una forma didáctica como lo hacemos con nuestros hijos, para que entiendan los riesgos que conlleva (no es ningún capricho ni rareza del empleador) y asegurar que nuestra privacidad, y también la suya, sea respetada lo máximo posible.

Nuestras imágenes son consideradas datos personales, tanto si aparecemos en una foto como en un video. Su difusión o publicación en internet sin que exista legitimación y consentimiento explícito para tratar estos datos, sobre todo en redes sociales, es un delito, y el Reglamento General de Protección de Datos reconoce a las personas el ejercicio del derecho de supresión.

Por su parte, las redes sociales más importantes también disponen de unos protocolos establecidos para comunicarles cualquier vulneración de la privacidad o contenidos considerados inapropiados a través de formularios específicos para poder solicitar la eliminación de los mismos.

https://www.aepd.es/es/areas-de-actuacion/internet-y-redes-sociales/eliminar-fotos-y-videos-de-internet

Por todo lo expuesto, en Emplea Hogar nos tomamos muy en serio la búsqueda de la persona ideal para que cuide de ti y de tu familia, y tenemos muy presentes estas reglas que el servicio doméstico ha de cumplir siempre en el desempeño de su trabajo.

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro?

La lavadora es posiblemente el electrodoméstico más importante de la casa, por lo que es imprescindible realizar con frecuencia una buena limpieza y mantenimiento de la misma si deseamos que nos dure mucho tiempo y funcione perfectamente, además de ayudarnos a ahorrar luz y agua, ya que de otro modo se utiliza más detergente y se han de programar ciclos más largos (porque ya no lava bien en condiciones normales).

Sorprendentemente, hay bastantes personas que incluso creen que la lavadora se limpia sola a la vez que lava nuestras prendas, pero, muy al contrario, ésta necesita de unos cuidados específicos, ya que lógicamente va acumulando bacterias, olores, suciedad e incluso moho, debido a que se encuentra húmeda durante mucho tiempo de su vida útil. 

Existen productos limpiadores especiales para lavadoras que podemos adquirir en cualquier supermercado o droguería, pero en este artículo también queremos contarte cómo puedes llevarlo a cabo utilizando productos más naturales y económicos que siempre tenemos en casa, como el vinagre, que es muy eficaz y un excelente limpiador, que además de desinfectar ayuda a desincrustar la suciedad acumulada y a eliminar el moho y los malos olores.

 

Mantenimiento adecuado para la lavadora

A continuación, te damos unas ideas y recomendaciones sencillas para asegurar que cuidamos y mantenemos en óptimas condiciones todos los elementos principales de la lavadora: el tambor, el filtro, la goma y el cajetín

Limpieza del tambor

Para la limpieza de este elemento podemos añadir un chorrito de vinagre blanco en el dispensador del detergente y seleccionar un ciclo de lavado normal a más de 30º con el tambor vacío. Una vez finalizado este ciclo, haremos otro ciclo corto con trapos o paños usados para conseguir enjuagar bien toda la superficie. Este proceso debemos hacerlo con cierta frecuencia.

Limpieza del filtro

La recomendación de todos los fabricantes es limpiarlo al menos dos veces al año, para evitar una acumulación excesiva de la cal del agua, de restos y suciedad como pequeños trozos de tejido, pelusas, trozos de papel o hasta botones, horquillas, etc., que tras quedarse en el tambor acaban finalmente en el filtro. 

En primer lugar, debemos de desenchufar la lavadora, tener a mano una fregona o poner una toalla o trapo grande en el suelo para recoger el agua acumulada que pueda verterse y extraerlo. Lo más efectivo es meter el filtro en un barreño o recipiente con agua templada o caliente y vinagre o un poco de jabón durante unos minutos, para posteriormente enjuagarlo debajo del grifo del fregadero, secarlo y volver a colocarlo.  

Es importante recordar y más aún en la actualidad debido a los elevadísimos costes de la luz, que un filtro limpio ayuda a ahorrar energía, ya que se llega a consumir hasta un 20% menos que cuando se compara con un filtro sucio y con mucha cal.

Limpieza de la goma o junta 

La goma es un elemento en el que, aparte de la humedad, se acumula jabón, y en los pliegues de la misma es donde suelen aparecer los hongos, que además de bacterias, provocan los malos olores habituales. Por esta razón, es muy importante tratar de limpiarla una vez al mes, algo que no se suele hacer en la mayoría de los hogares. 

En primer lugar, muy importante, para que la junta se mantenga lo más seca posible, cada vez que finalice un programa de lavado y abramos la puerta, deberemos de dejarla abierta durante varias horas, de modo que se ventile y salga del interior del tambor todo el calor y la humedad lógicamente acumulada, hasta secarse.  

Para su limpieza, en un recipiente ponemos agua caliente y vinagre (aproximadamente una parte de vinagre por cinco de agua) más una cucharada de bicarbonato, o bien un producto limpiador específico diluido en el agua, y lo aplicamos cuidadosamente sobre la goma para ir extrayendo la suciedad con cuidado con un cepillo pequeño, después aclaramos con un paño mojado con agua y finalmente la secamos con otro paño.  El bicarbonato funciona muy bien para absorber los malos olores. 

Solo de esta forma conseguiremos que los restos no se vayan quedando pegados a la goma y que con el tiempo sean más difíciles de retirar, lo cual en numerosas ocasiones provoca que tengamos que llamar a un técnico de la marca para sustituirla por otra nueva, con el consiguiente gasto que esto supone.

Limpieza del cajetín o cubeta

El cajetín contenedor del detergente, la lejía y el suavizante también acumula con el tiempo restos de estos productos químicos, así como moho y bacterias. En este caso, es tan sencillo como sacarlo siguiendo las instrucciones del manual de la marca, ponerlo también sumergido en agua templada y un poco de vinagre hasta que comprobemos que la cubeta está perfectamente limpia, la enjuagamos, secamos con un trapo y volvemos a colocarla en su lugar.  Está recomendado hacerlo al menos una vez cada tres meses.  

 

 

¿Cómo limpiar bien la lavadora por dentro? 5
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Otros consejos para un buen mantenimiento de la lavadora y ahorro de energía

 

  • Programar preferentemente ciclos cortos y de agua fría, ya que el mayor porcentaje de consumo eléctrico al utilizar la lavadora es debido a la energía que se utiliza para calentar el agua.
  • Tratar de poner la lavadora en las franjas horarias en que la luz tenga menor coste (en realidad cuando sea “menos cara”), que en la actualidad es a partir de las 12 de la noche, aunque ya sabemos que muchas veces no es posible o conlleva una incomodidad añadida.
  • No llenarla al máximo de la capacidad del tambor, ya que lavará peor las prendas y muy posiblemente tengamos que volver a repetir con otro ciclo de lavado.
  • Emplear la cantidad de detergente y suavizante recomendado por cada fabricante, para evitar que un exceso de los mismos pueda dañar a algunas prendas más delicadas y, sobre todo, influya en el funcionamiento correcto de este electrodoméstico.

 

Si te han parecido útiles estas recomendaciones pero necesitas una ayuda en las labores del hogar, en Emplea Hogar estaremos encantados de asesorarte y encontrar a la persona más adecuada para ti y tu familia. ¡Contáctanos y no te preocupes tanto de las tareas de la casa!

Funciones de una empleada de hogar interna

Funciones de una empleada de hogar interna

Las empleadas de hogar internas son profesionales que residen en la vivienda en la que trabajan, junto con la familia que las ha contratado, y se encargan de realizar todas las tareas domésticas principales, como limpieza diaria, cocina, plancha, lavandería, compra, recados de diversa naturaleza, así como, dependiendo de cada necesidad, del cuidado de los más pequeños, con todo lo que conlleva esta responsabilidad adicional (atención permanente, alimentación, baños, llevar y/o recogerles del colegio, jugar con ellos, actividades varias, etc.), o del cuidado de las personas mayores. Si este es el caso, es imprescindible que posean unas capacidades y aptitudes muy especiales para desempeñar esta labor.

No obstante, si el trabajo principal para el que se contrata a dicha persona es para el cuidado de bebés o niños pequeños, o bien de nuestros mayores, entonces no estaremos hablando específicamente de una “empleada de hogar interna”, sino de una “niñera”, una “cuidadora de niños” o una “cuidadora de mayores”, perfiles bastante más especializados, con responsabilidades y tareas muy diferenciadas, y también muy demandados entre los clientes de EMPLEA HOGAR.

La modalidad de contratación de empleada interna tiene muchas ventajas, ya que el horario se adapta lo máximo posible a las necesidades de cada familia (por ejemplo, en función del número de miembros de la unidad familiar, de si hay niños pequeños de corta edad y/o personas mayores, de las características y dimensiones de la vivienda, de los diferentes horarios, de las entradas y salidas y de las actividades de cada persona, …), aunque lógicamente también hay que respetar su privacidad y sus periodos obligados de descanso (normalmente durante los fines de semana), que son tiempos de presencia que evidentemente no realizan las empleadas externas, al no permanecer en la casa durante sábados, domingos o por las noches. Si el fin de semana también se requieren sus servicios, entonces lo más normal es contratar adicionalmente una “empleada interna de fin de semana”, para sustituir a la principal durante esas horas mencionadas fuera de su horario regular.

Funciones de una empleada de hogar interna 7
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¿Cuáles son las tareas de una empleada de hogar interna?

Entrando un poco más en detalle, podríamos elaborar una lista muy amplia de tareas habituales (indicar que no están clasificadas por orden de importancia), aunque esto varía mucho según las necesidades y sin ninguna duda de las dimensiones y características de la casa:

  • Limpieza y abrillantado de todas las superficies de muebles y elementos fijos de la casa.
  • Limpieza y desinfección de baños, lavabos, duchas, bañeras, encimeras, fregaderos, sumideros, …. 
  • Mantenimiento, limpieza e higiene integral del área de cocina (a diario, para evitar que grasa y humos se acumulen, y con cierta frecuencia más en profundidad), menaje, cristalería, vajillas, armarios, cajones, placa de vitrocerámica, campana extractora, fuegos, horno, microondas, frigorífico, congelador, vinoteca, etc. 
  • Ventilar todas las estancias de la casa durante un mínimo de 10 minutos antes de proceder a la limpieza correspondiente. 
  • Limpieza de todas las habitaciones, así como de las zonas comunes (tales como puertas, pasillos, recibidores, hall, radiadores, escaleras…), vestidores, trasteros, vestuarios y otras zonas de trabajo y almacén, si las hubiese, para asegurar que se cumplen todos los protocolos imprescindibles de higiene.
  • Hacer las camas y cambio de la ropa de cama con la frecuencia requerida.
  • Cocinar, salvo que de ello se encargue algún miembro de la familia, que sucede en bastantes ocasiones. Esta es una decisión muy personal en cada casa, bien sea por costumbres, por estar familiarizados con determinados tipos de cocina o porque a alguna persona se le da muy bien, tiene tiempo y hasta disfruta con ello. En cualquier caso, es muy recomendable, valorado y casi siempre exigido por los clientes, que la empleada conozca bien la cocina española y algunos conceptos básicos imprescindibles de preparación de los diferentes alimentos y platos.
  • Lavado, limpieza y abrillantado de ventanas, cristales, lámparas, espejos y resto de superficies de cristal, tratando de que estén siempre en perfecto estado, algo que no es tan sencillo como pueda parecer.
  • Quitar el polvo y limpiar con cuidado todas las pantallas de televisión, ordenadores fijos y portátiles, marcos de fotos con cristal, …
  • Encerado / abrillantado de superficies metálicas, así como de elementos de plata, alpaca, etc.
  • Aspirado y limpieza de alfombras, moquetas, superficies tapizadas, …
  • Barrer, aspirar, abrillantar y fregar los suelos. Los productos a utilizar para su limpieza dependerán del tipo de superficie y material del suelo (cerámicos, porcelánicos, de baldosa, laminados, de parquet, de mármol, de cemento pulido o microcemento, …)
  • Poner lavadora y secadora, clasificar y ordenar la ropa una vez planchada en los armarios respectivos de cada habitación. Respecto a la lavadora, hay que prestar atención a la temperatura del agua, elegir el programa adecuado para cada tipo de ropa, evitar juntar ropa blanca o negra con prendas de color, saber qué prendas sólo pueden ser lavadas a mano por ser más delicadas, utilizar productos especiales para quitar manchas difíciles de eliminar, …
  • Planchado de ropa, labor que requiere de tiempo y destreza para hacerlo bien, sobre todo con determinadas prendas más delicadas o difíciles de que queden bien. La temperatura de la plancha estará en función de los tejidos (caliente para tejidos de algodón y de lana, más bien templada para poliéster, seda, acrílicos).
  • Limpieza, encerado y abrillantado de zapatos, asegurando que siempre se mantengan relucientes.
  • Mantenimiento de todos los baños con ropa de baño limpia (toallas, albornoces, paños,  ,…), artículos de aseo personal y otros de baño.
  • Vaciar y limpiar papeleras, ceniceros y cubos de basura, así como por supuesto deshacerse de ello en los contenedores o lugares habilitados para ello, según el tipo de restos, para su correcto reciclado.
  • Limpieza (puede ser con vapor) de cortinas
  • Limpieza en profundidad del interior y exterior de las persianas, labor a realizar cada cierto tiempo, por ejemplo, una vez al mes.
  • Limpieza de techos y luces con cierta periodicidad.
  • Asegurar siempre el suministro y stock suficiente de artículos de limpieza y mantenerlos ordenados en los lugares habilitados para ello.
  • Informar de cualquier necesidad de reparación o reemplazo / recambio de elementos como bombillas, pilas, baterías, etc.
  • Como hemos comentado previamente, y aún sin ser la responsabilidad principal para la que haya sido contratada, cuidar de los niños y/o de las personas mayores a su cargo, supervisando y controlando sus actividades, dándoles compañía y ayudándoles en todo lo que necesiten: vestirse, bañarse, comidas, toma de medicinas, …
  • Hacer pedidos y comprar provisiones de comida, suministros de limpieza y otros del hogar para asegurar tener siempre suficientes existencias. 
  • Anotar los gastos correspondientes a las diversas compras realizadas.
  • Mantener limpias y ordenadas otras zonas comunes como los garajes, rampas de acceso, entradas y escaleras de zonas exteriores, sótanos, trasteros, porches, terrazas, …
  • Mantener limpios y desinfectados todos los útiles de su trabajo diario (bayetas, escobas, cepillos, fregonas, paños, mopas, bolsa del aspirador, …)
  • Labores de jardinería y mantenimiento integral de la piscina (aunque para casas grandes y chalets se suelen contratar servicios externos o bien matrimonios internos, en lugar de una sola empleada).
  • Y si hay mascotas en la casa, algo cada vez en más frecuente, aparte de su limpieza, aseo y alimentación, cuidar de ellos y sacarles a hacer ejercicio (salvo que la empleada pueda tener algún tipo de alergia al perro, gato, …).

Si quieres contratar a una empleada de hogar interna contáctanos sin compromiso.

Diferencias entre una niñera y una canguro

Diferencias entre una niñera y una canguro

Cuidar de nuestros hijos mientras trabajamos, realizamos otras labores o incluso queremos disfrutar de un rato de tiempo libre es una tarea que puede ser muy complicada si no contratamos los servicios de una persona que se encargue de esta labor tan importante durante nuestra ausencia.

Una cuidadora de niños es una profesional muy especial, una persona experta en el trato con los más pequeños, muy resolutiva, que ha de transmitir toda la tranquilidad y confianza a sus padres, sabiendo que están bien atendidos y en las mejores manos hasta su regreso. Son personas que sienten pasión por su trabajo y son bien conocedoras de la responsabilidad y dificultad que todo eso conlleva, ya que además de realizar sus tareas habituales, han de estar muy alineadas con los valores y la educación que los padres tratan de inculcar y transmitir a sus hijos.

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No obstante, antes de comenzar el proceso de búsqueda es imprescindible tener muy claro cuales son nuestras necesidades y, en función de las mismas, saber si estamos hablando de una niñera, perfil más cualificado, o bien de una canguro, ya que, aunque muchas veces se tienden a utilizar las expresiones “canguro” y “niñera” de forma indistinta, la realidad es que existen diferencias entre canguro y niñera (aunque lógicamente las dos estén relacionadas con el cuidado de los niños). A continuación, te describimos las funciones principales de cada una de ellas, para tratar de ayudarte.

 

¿Qué tareas tiene una niñera?

La niñera (nanny  en inglés) es la persona que se dedica a cuidar a los niños de una familia de una manera permanente, contratada con un horario regular fijo establecido, responsabilizándose de ellos normalmente cuando los padres no se encuentran en casa. El trabajo de la niñera no es sólo el de cuidar y “vigilar” a los niños, sino que se encarga de numerosas tareas como, por ejemplo: apoyarles en su educación y estudios, asearles y bañarles si todavía son pequeños, vestir, levantar y acostar a los peques (si es interna), preparar y darles desayunos, comidas, meriendas y cenas, llevarlos y recogerlos a diario del colegio o de actividades deportivas y, habitualmente, también realiza labores domésticas del hogar como la limpieza y orden de sus habitaciones, lavar y planchar su ropa, jugar con ellos e incluso ayudarles en algunos de sus deberes y tareas cotidianas. Si tienen que cuidar de bebés o niños de muy corta edad, es muy recomendable y valorado que posean una formación específica, tal como auxiliar de enfermería, puericultura y/o educación infantil.

Pueden trabajar como externas (media jornada o jornada completa) o como internas, en cuyo caso prácticamente se convierten en un miembro más que convive con la unidad familiar, por lo que es crítico hacer un proceso de selección muy riguroso y exhaustivo, contrastando referencias y experiencia desempeñando esa labor previamente, y que incluso conozcan a los niños durante la entrevista, ya que va a ser la persona de nuestra máxima confianza, que va a permanecer muchas horas con ellos.

Otras características y valores diferenciales a los que EMPLEA HOGAR presta mucha atención en los procesos de búsqueda de estas profesionales tan demandadas son que tengan clara vocación por el cuidado infantil, cariñosas, comunicativas, muy proactivas y resolutivas para solucionar y reaccionar bien ante cualquier imprevisto (que siempre surgen en el día a día cuando menos se esperan), muy responsables, puntuales, atentas y minuciosas, ordenadas y disciplinadas.

 

¿Qué funciones tiene una canguro?

A diferencia de las niñeras, los servicios de un o una canguro (babysitter en inglés), son requeridos para necesidades puntuales o imprevistos en los que los padres no pueden estar en casa por diferentes razones, principalmente por las noches y sobre todo durante los fines de semana (cenas, reuniones de trabajo que se alargan, viajes, eventos, …).

Suelen trabajar por periodos cortos de tiempo, por lo que su sueldo se calcula en base a las horas dedicadas, y su labor consiste básicamente en vigilar y entretener a los niños o, si están durmiendo, permanecer en la vivienda hasta la hora fijada de regreso de los padres.  Es decir, la figura de la canguro está más relacionado con el concepto de seguridad durante unas horas, más que con el de la educación de los niños.

Normalmente se suele recurrir a chicos o chicas jóvenes y estudiantes y/o monitores de tiempo libre con disponibilidad horaria para realizar este trabajo y que idealmente residan cerca de la vivienda, para poder disponer de ellos antes cualquier imprevisto. Por esta razón. las cualidades fundamentales de una canguro deben ser la responsabilidad, la confianza que transmite a los progenitores y su vocación, que disfruten acompañando a los peques, cualidades diferenciadoras que hace que cuando trabajan bien, las familias recurran a ellas con frecuencia y además se las recomienden a otras familias amigas.

¿Qué son las AU PAIR?

Cuando las familias buscan algo diferente a una niñera o a una canguro, con el objetivo de aprovechar para que sus hijos puedan practicar otro idioma, recurren a una “au pair”, jóvenes extranjeras, generalmente estudiantes, las cuales suelen buscar este tipo de trabajo para mejorar sus conocimientos de la lengua, cultura y costumbres del país local durante sus meses de estancia y, a cambio de un pequeño salario, alojamiento y alimentación, ayudan en el cuidado de los pequeños y en algunas tareas domésticas puntuales. Pero las responsabilidades, formación, horarios y relación contractual nada tienen que ver con las expuestas anteriormente para los puestos de canguro y, sobre todo, el de niñera profesional, que es el que habitualmente solicitan los clientes de EMPLEA HOGAR.

 

Si estás en busca de una persona con experiencia para cuidar de tus hijos, en Emplea Hogar podemos ayudarte a encontrar a la candidata ideal para ti y tu familia. ¡Contáctanos!

 

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar?

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar?

 Gestionar y planificar adecuadamente las tareas de nuestra empleada de servicio doméstico es muy importante si queremos asegurar que el tiempo que la tenemos contratada lo va a aprovechar al máximo y de la forma más eficiente. Por esta razón, es muy conveniente y práctico que dediquemos unos minutos para pensar y anotar la que sería una organización previa de su trabajo en función del número de jornadas y horas semanales que vaya a dedicar en nuestra vivienda, y en este artículo vamos a compartir contigo algunos consejos y pautas a establecer que seguro que pueden ayudarte a conseguir los objetivos, manteniendo tu casa impecable y facilitando la labor de dicha empleada, aunque si tiene una contrastada experiencia seguro que buena parte de esta planificación es parte de su día a día.

¿Cuáles son las funciones de una empleada del hogar?

Todos somos conscientes de que hay que hacer muchas tareas, pero no todas se han de realizar con la misma frecuencia o tienen la misma importancia (incluso hay que añadir que cada uno de nosotros tenemos unas prioridades y unos hábitos), lo cual nos permitirá establecer u organizar un horario y plan de trabajo a seguir con cierto rigor (es muy útil elaborar e imprimir una hoja, entregando una copia a la asistenta de hogar,  con una guía calendario y planning de tareas según frecuencia y tenerlo en la cocina o, por ejemplo, pegado en el armario de sus productos de limpieza para que pueda consultarlo en cualquier momento o añadir algunas nuevas), aunque por supuesto admita flexibilidad o cambios puntuales, según de la duración estimada de cada tarea y también de la experiencia de cada empleada (no todas se organizan por igual ni dedican un tiempo similar a una misma labor estándar).  

Por ello, sugerimos que conjuntamente con ella consensuemos sus labores imprescindibles de carácter diario, semanal, quincenal o mensual, según las dimensiones de la vivienda (lógicamente no es lo mismo un apartamento de 80 m2 con dos habitaciones que un chalet de tres plantas con jardín, piscina y garaje), el tiempo estimado que le llevará realizar cada tarea, el número de miembros de la familia, si habitan niños de corta edad y/o personas mayores con necesidades especiales, etc.

¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar? 11
¿Cómo organizar las tareas de las empleadas de hogar? 12

 

Tareas domésticas que realiza una empleada de hogar

Sin hacer un listado exhaustivo y teniendo todo esto en cuenta, estas podrían ser, a modo de referencia, algunas de dichas tareas y su frecuencia:

Tareas diarias básicas de limpieza y mantenimiento: lo primero, ventilar todas las estancias de la casa durante unos minutos, especialmente las de las habitaciones (aún más importante actualmente, como protocolo para minimizar los riesgos de contagio por coronavirus, tal y como aconsejan las autoridades sanitarias), limpiar el polvo, hacer las camas, limpiar con especial atención baños (desinfección completa de inodoros, lavabos, duchas, bidets,…, por supuesto no solo una simple limpieza) y cocina, pasar aspirador, fregar suelos, lavar platos y cubiertos, poner lavadora, tender ropa o poner secadora, planchar (puede ser diario o en días alternos según la cantidad y tipo de prendas, en función del número de personas, niños en colegios, práctica de deporte y gimnasio, …), cocinar (si es una de las tareas a realizar deberemos de facilitarle los menús que deseamos de toda la semana y la lista de la compra si también se responsabilizase de esto), tirar la basura, y finalizar la jornada dejando todo ordenado y en perfecto estado. 

Si la profesional está contratada a jornada completa de lunes a viernes, estas labores se pueden repartir de otro modo también, y en lugar de tratar de hacer parte de todo lo imprescindible con carácter diario, realizar una tarea con mayor dedicación cada día de la semana (por ejemplo: baños, lavadora y plancha, cocinar, …). Esto es una decisión de cada empleador de acuerdo a sus preferencias o del estilo de vida habitual en ese hogar (a menudo, muy condicionado por las salidas y entradas en diferentes horarios de los diversos miembros de la familia).

Tareas domésticas semanales: planchar (si no estuviese en la lista de las establecidas como diarias), cambiar sábanas, ropa de cama y toallas (una o dos veces por semana), limpiar el calzado, limpiar los cristales de todas las ventanas, puertas, pantallas de TV, lámparas y bombillas, ordenar algunas dependencias y habitaciones de la casa (especialmente necesario cuando hay niños pequeños y también adolescentes), etc.

Tareas domésticas mensuales o de menor frecuencia: según necesidades y tipo de vivienda, podemos  incluir limpieza en profundidad de algunas estancias de la casa (baños, duchas, grasas de hornos y microondas, cocinas, campanas extractoras, …), sofás, interior y exterior de ventanas y persianas, lavado de cortinas y estores, limpieza interior de frigorífico y congelador, así como armarios de cocina, limpieza de plata, marcos de fotos y cristalerías en estanterías y mesas, orden y limpieza de garaje, terrazas, jardín, trastero, mantenimiento de plantas, etc.

Además de este reparto o distribución del trabajo según su frecuencia diaria, semanal o mensual, también pueden ayudarte las siguientes recomendaciones a la hora de llevar un orden lógico para optimizar mucho mejor el tiempo disponible y asegurar que es lo más productivo, agradecido y “lucido” posible. 

Limpieza de arriba abajo, y de interior a exterior: Si la vivienda tiene varias plantas, lo aconsejable es comenzar desde el piso superior e ir bajando, aprovechando asimismo para ir limpiando las escaleras. Y en una misma planta, para no volver a ensuciar las superficies limpias, ir de “dentro hacia fuera”, por lo que se finalizaría por el recibidor o hall de la casa, por ser la zona principal de paso y movimiento de todas las personas.

Orden de limpieza en todas las estancias: primero quitar el polvo, después pasar el aspirador y, por último, fregar los suelos.  

En la cocina, para evitar la acumulación de grasas, humos y malos olores, hay que limpiar en profundidad todos los muebles y aparatos con los productos adecuados: placa de vitrocerámica o fuegos de cocina, encimera, puertas y superficies de armarios u otro mobiliario, campana extractora, fregadero, interior de horno y microondas, y por supuesto techos, paredes y lámparas o plafones de luz, interruptores, enchufes, pantalla de TV, etc.

Por último, si en la casa hay una mascota como parte de la familia (¡a ellas les consentimos casi todo!), es inevitable que generará algo más de suciedad, huellas, pelos y pelusas que sin duda obligará a revisar y a limpiar con mayor frecuencia en algunos espacios y mobiliario de la casa, como sillas, sillones, cojines, mantas, terrazas, jardines, etc. 

¡Esperamos que algunos de estos consejos de EMPLEA HOGAR  te ayuden  a organizar mejor las tareas de tu empleada  y que de esta forma sea algo más fácil que la casa siempre esté lo más reluciente posible!

Si estás buscando una empleada de hogar para que realice las labores domésticas, nosotros te podemos ayudar a encontrar a la persona más adecuada a tus necesidades. ¡Contáctanos!