¿Cómo limpiar un sofá correctamente?

¿Cómo limpiar un sofá correctamente?

El sofá es uno de los muebles de la casa que utilizamos durante más horas al día y quizás el preferido de todos, incluidas las mascotas, si también son parte de la familia. Por esta razón, y aunque los fabricantes de sofás cada vez los confeccionan con telas de mayor resistencia y duración, algunas incluso con tratamientos especiales antimanchas, es lógico que con el paso del tiempo y su uso continuado se manchen y cojan ciertos olores, especialmente los sillones de tela, y tengamos que limpiarlos con cierta frecuencia si queremos mantenerlos en perfecto estado, ya que el polvo, pelos, pelusas y suciedad en general se va acumulando entre las costuras, rincones, esquinas y cabeceros. Esto no es difícil de hacer si seguimos unos sencillos pasos. 

 

Antes de hacer la limpieza debemos saber ¿cómo limpiar el sofá según la tapicería?

En primer lugar, antes de probar productos y técnicas de limpieza que puedan dañar el tapizado, es importante conocer algunas características de nuestro sofá y leer en detalle las recomendaciones e instrucciones del fabricante sobre su lavado y cuidado, las cuales solemos encontrar en pequeñas etiquetas en los cojines o fundas. 

 

¿Cómo limpiar el sofá según la tela?

Por lo general, las telas sintéticas como la microfibra son las más utilizadas por sus cualidades de suavidad y resistencia, lo cual las hace más fáciles de limpiar, pero también podemos encontrar telas de algodón, lana, loneta, terciopelo u otras, con características diferentes.

El algodón, lino y lana son fibras naturales, resistentes y ligeras, que absorben rápidamente cualquier sustancia que podría mancharlas y por ello requieren un mayor cuidado, pero toleran muy bien los lavados a máquina. En cambio, al terciopelo no se le puede aplicar calor, como el de la secadora o la plancha, sino que debemos de realizar su lavado en seco. Por su parte la loneta es muy fuerte y soporta bien tanto el lavado con agua caliente como el cepillado.

Si el sofá tiene fundas fáciles de quitar y poner es una gran ventaja, ya que nos permitirá lavarlas a mano o en la lavadora (a una temperatura nunca superior a los 40º ni con lejía), pero siempre tendremos mucho mejor protegido el interior. Una buena idea es disponer de dos juegos diferentes de fundas, de forma que nuestro salón cambie de colorido y decoración cada cierto tiempo.

 

La limpieza cotidiana

Como hemos mencionado previamente, el sofá suele acumular polvo, ácaros, migas de pan u otros residuos, entre los cojines y en la superficie, que aparte de suponer una falta de higiene y aspecto de vivienda descuidada, puede ocasionar problemas de alergias y dañar progresivamente nuestro mueble. Por ello, recomendamos aspirarlo por completo al menos una vez cada 15 días y mejor si es cada semana, porque además será mucho más apetecible utilizar nuestro lugar de descanso una vez hecha esta tarea.

Para el aspirado es preferible usar un aparato de mano con el cabezal adecuado para tapicería (mejor el de boquilla plana) y con un ciclo de aspirado suave, especialmente si la tela del sofá es delicada, tratando de llegar a todas las partes, incluso las más inaccesibles, retirando y aspirando por separado cada pieza, y también por detrás, en las patas y debajo del armazón o estructura.

Tras el aspirado, podemos cepillar con un cepillo de cerdas muy suaves o uno especial para telas y así retiraremos cualquier pelusa o pequeño resto que se haya quedado sobre el tejido.

Una limpieza sencilla puede hacerse cada dos semanas sin necesidad de desenfundar el sofá utilizando un detergente suave diluido en un poco de agua tibia, frotando suavemente con un paño ligeramente mojado por toda la superficie, con pequeños movimientos circulares, y dejándolo secar posteriormente, antes de utilizarlo de nuevo.

Una limpieza ya más profunda deberíamos de hacerla al menos una vez al mes, bien quitando las fundas para lavar en la lavadora en un ciclo de prendas delicadas y centrifugado suave o haciendo un lavado a mano con jabón neutro y agua tibia, e idealmente lo antes posible si se derrama cualquier líquido o comida (a todos nos ha ocurrido alguna vez con vino, salsa de tomate, aceite, chocolate, …)  y podemos reaccionar rápidamente para evitar males mayores. No es recomendable agregar lejía, suavizante u otros productos químicos considerados como abrasivos. Para el secado es importante no aplicar temperaturas superiores a los 40º C ni exponer las telas directamente al sol porque pueden decolorarse para siempre; es preferible secarlas al aire libre a la sombra y extendidas para evitar que se deformen. 

Si no es posible desenfundar las telas del sofá, podremos hacer un “lavado en seco”, aplicando directamente productos especiales muy eficaces y prácticos, como espumas, que tras dejar actuar durante unos minutos pasaremos un paño húmedo para secarse posteriormente y dejar el sofá impecable. 

 

 

¿Cómo limpiar un sofá correctamente? 1
¿Cómo limpiar un sofá correctamente? 2

 

 

¿Cómo limpiar un sofá de piel?

Nos hemos centrado hasta ahora en los sofás de tela, pero si el mueble es de piel, el tratamiento para limpiarlo y cuidarlo es un poco diferente, ya que es un material más caro y delicado.  Tras quitar el polvo con un paño seco de algodón o microfibra (nunca debemos de utilizar toallitas húmedas) , aspiraremos y aplicaremos sobre las manchas una mezcla de agua y jabón suave, y tras secarse al aire libre una vez limpio, utilizaremos una crema limpiadora especial para piel de sofá, que son muy eficaces, y nos permitirá proteger y alargar la vida del sofá durante mucho tiempo. 

 

Consejos para dejar el sofá como nuevo

Aparte de los múltiples productos de limpieza que existen en el mercado hay otras alternativas caseras y más económicas que en general nos permiten conseguir buenos resultados, pero con los que siempre hay que tener especial cuidado para no dañar los tejidos, por lo que previamente hemos de conocer la forma exacta de aplicarlo. Muy importante recordar que antes de utilizar cualquier “truco casero” lo pruebes en una pequeña parte del tejido, en una zona que no se vea, para asegurar que realmente funciona y que el tejido no se daña ni pierde color.  

Si el sofá está muy sucio, lo mejor es tratar las manchas una a una. Para ello, prepararemos una mezcla con un litro de agua tibia, un vaso de vinagre (o el zumo colado de un limón) y una cucharadita con un poco de bicarbonato. Pulverizaremos dicha mezcla sobre las manchas y con un paño limpio haremos movimientos circulares sobre las manchas. Para finalizar, repasaremos el sofá entero con la misma solución para asegurar que todo queda igual de limpio, con un aspecto final uniforme.

Algunos de los productos caseros que se suelen utilizar son, por ejemplo: 

Vinagre y bicarbonato

  1. Llena un recipiente con un litro de agua templada y añade un vaso de vinagre y una cucharadita de bicarbonato.
  2. Disuelve los productos y humedece un paño limpio con el líquido resultante para limpiar el sofá de tela, el cual has de pasar por toda la superficie. Es importante que se haga en movimientos circulares, insistiendo especialmente en las zonas más sucias o donde existan manchas, y que no apliques el vinagre directamente sobre el sofá, porque empeorará todo y además dejará un fuerte olor difícil de hacer desaparecer posteriormente.

Sal

La sal es otro blanqueador natural muy eficaz para eliminar las manchas de grasa si sigues estos pasos:

  1. Exprime tres limones y añade un poco de sal. Mezcla la sal con el zumo de limón para que quede disuelta.
  2. Con un paño limpio, frota el líquido elaborado sobre la mancha. Deja que actúe hasta quitar las manchas y el resto de la suciedad. 
  3. Retira la solución con abundante agua y deja secar el sofá 

Agua oxigenada

Es uno de los mejores remedios que existen para eliminar las manchas de sudor y sangre del sofá. Aunque es un producto muy efectivo, debes seguir estos pasos para no estropear los tejidos delicados como la tela.

  1. Mezcla el agua oxigenada en agua para rebajarla.
  2. Con un paño limpio, aplica la solución por todo el sofá incidiendo en las zonas donde veas más suciedad.
  3.  Deja que actúe durante varios minutos y retira la solución con un paño humedecido con agua, dejándolo secar posteriormente. 

Amoniaco

Este producto solo lo recomendamos para sofás muy sucios. El amoniaco tiene propiedades desinfectantes que lo convierten en un producto perfecto para eliminar las manchas más difíciles, pero hay que hacerlo con mucho cuidado.

  1. En primer lugar, aspira la tela del sofá para quitar toda la suciedad visible y los restos de polvo.
  2. Vierte en un recipiente una gran cantidad de agua tibia y añade un buen chorro de amoniaco.
  3. Utiliza una esponja o un cepillo de cerdas suaves para aplicar la solución sobre el sofá. 
  4. Limpia el sofá por zonas para asegurarte de no dejar ninguna zona sin cubrir.
  5. Humedece un trapo limpio en agua templada y, tras escurrirla, retira los restos de la solución. Observarás como la suciedad se despega de la tapicería y se queda impregnada en el trapo.
  6. Ventila la sala para que se seque y el desagradable olor del amoniaco desaparezca.

Estos son algunos de los consejos prácticos que os proponemos sobre cómo limpiar un sofá de manera adecuada. Pero si no tienes tiempo y necesitas que te echen una mano, lo mejor es contratar una empleada del hogar para que pueda ayudarte con estas labores, desde Emplea Hogar nos encargamos de todo el procedimiento para encontrar a esa persona adecuada. 

¿Cómo planchar una camisa arrugada?

¿Cómo planchar una camisa arrugada?

Las camisas son ese tipo de prenda formal que más cuesta planchar. Y ya todos sabemos que una camisa mal planchada puede dar un aspecto desaliñado, por lo que a la hora de llevar a cabo esta actividad buscamos que nuestra ropa quede perfecta. Por eso, vamos a compartir contigo algunos trucos que pueden serte útiles para planchar una camisa arrugada y conseguir los mejores resultados. ¡Sigue leyendo para conocer estos tips!

Trucos para planchar una camisa arrugada

Si tienes poco tiempo para planchar tu ropa, pero quieres que tus camisas luzcan como recién salidas de la tienda, tan sólo tendrás que seguir algunos consejos que te dejamos a continuación.

La plancha a vapor, tu mejor aliada

Puede parecer el truco más sencillo, sin embargo muchas veces pasamos por alto el tipo de plancha que utilizamos, y sobre todo el tipo de agua que escojamos. En primer lugar, es recomendable utilizar una plancha a vapor, ya que te permitirá conseguir mejores resultados en menos tiempo. Por otro lado, es importante que el agua de tu plancha sea destilada para que no se estropee el aparato ni se queden manchas en tu ropa.

Planchar las camisas del revés

Otro truco fundamental para conseguir tus camisas planchadas sin arrugas es darle la vuelta a las prendas cuando vayamos a plancharlas. De esta forma, evitarás las arrugas o los pliegues.

La humedad ayuda a planchar las arrugas

Las camisas son prendas complicadas de planchar porque tienen zonas más inaccesibles que en ocasiones provocan arrugas en otras partes de la camisa. Por eso, lo mejor es que si una arruga no termina de plancharse, pases un paño o la mano humedecida y vuelvas a pasar la plancha hasta eliminarla. Es un truco muy sencillo pero que te puede ahorrar horas de plancha. Eso sí, déjala después en una zona lisa para que no vuelvan a hacerse otras arrugas.

El vapor del baño antes de la plancha

Si vas con prisa y no puedes dedicarle demasiado tiempo a planchar tu camisa, lo mejor es que mientras te estás dando una ducha caliente coloques la prenda colgada en una percha dentro del baño. ¡No la mojes! El objetivo es que «se planche sola» con el vapor que se desprende de la ducha. No va a quedar perfecta, pero con un par de pasadas de la plancha, la camisa dejará de tener arrugas y habrás ahorrado tiempo. 

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Pasos para planchar una camisa arrugada

Por último, si tienes dudas sobre cómo planchar una camisa arrugado, te contamos cómo hacerlo en estos sencillos pasos:

Paso 1: el cuello

En primer lugar, con la camisa abierta sobre la tabla de planchar, deberás comenzar planchando el cuello. Lo mejor es hacerlo de fuera hacia adentro, para evitar que las arrugas se queden en el exterior y le den un aspecto desaliñado. 

Paso 2: los puños de la camisa y las mangas

A continuación, pasa la plancha por los puños de la camisa, y tendrás que hacerlo de forma similar a como has planchado el cuello, de fuera hacia adentro. Por su parte, las mangas requieren de una colocación perfecta para que al pasar la plancha no dejen arrugas, y siempre tendrás que planchar de los puños a los hombros para evitar arrugas.

Paso 3: la parte trasera

Es momento de pasar a una zona más amplia, la zona de la espalda. Extiende bien tu camisa sobre la mesa de plancha, mejor si la parte interior toca la superficie. Tan sólo tendrás que colocar la camisa en el pico y en función de su forma conseguirás plancharla de forma más sencilla. Esto te ayudará a obtener resultados perfectos. 

Paso 4: los hombros

Lo siguiente es la zona de los hombros. Si ya has planchado la espalda, esto será similar. Coloca el hombro en la esquina de la plancha, y ya solo tendrás que pasar por encima con un poco de vapor.

Paso 5: la zona de botones y repaso

Ya sólo quedará planchar la zona de los botones. Recuerda siempre que no debes pasar la plancha por ellos, ya que corres el riesgo de quemarlos o estropearlos. Por eso, intenta que el pico de la plancha pase entre ellos y no sobre ellos. Repasa zonas donde hayan quedado arrugas para asegurarte de que tu camisa queda como nueva.

¡Y listo!

Si te resulta demasiado laborioso planchar toda tu ropa, lo mejor es que tengas a alguien que pueda encargarse de esta actividad. De esta forma no tendrás que preocuparte nunca más de las camisas arrugadas. ¿Quieres saber más? Contacta con nosotros para conocer nuestros servicios de empleadas del hogar en Madrid.

Protocolo y medidas de seguridad y limpieza de las empleadas de hogar como prevención del Coronavirus (COVID-19)

Protocolo y medidas de seguridad y limpieza de las empleadas de hogar como prevención del Coronavirus (COVID-19)

La situación de estado de alarma provocada por el  COVID-19 ha generado muchas dudas y preguntas sobre las medidas de seguridad y limpieza adicionales que ha de tener en cuenta el servicio domestico durante su trabajo en el hogar.

Aunque se siguen realizando investigaciones sobre este virus, parece que se transmite mediante el contacto directo con las pequeñas gotas respiratorias de las personas infectadas (al toser o estornudar) y al tocar las superficies u objetos que se han contaminado con dicho virus. Este puede sobrevivir en las superficies entre unas pocas horas y varios días. 

Por esta razón, todos tenemos que extremar las precauciones, y a continuación detallaremos algunas recomendaciones y consejos prácticos que se deben de adoptar en las casas para tratar de evitar al máximo los posibles contagios y consiguientes riesgos para la salud tanto de las familias como de las empleadas o empleados del hogar (algunas de estas medidas son también perfectamente aplicables en otros entornos de trabajo como oficinas o despachos).

En la mayoría de los casos las medidas han de ser las habituales al realizar una limpieza en profundidad de las zonas a desinfectar, aplicando la lógica y el sentido común, pero una situación de tal magnitud y gravedad nos obliga a todos a repetirlas constantemente como prevención. 

¿Qué medidas de seguridad van a tomar las empleadas de hogar?

 

A modo de protocolo de actuación y recomendaciones de limpieza y desinfección frente al coronavirus, esta es una extensa lista con medidas de seguridad e higiene a tener muy en cuenta: 

  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, tantas veces como sea necesario,  al menos durante 20 ó 30 segundos. Si esto no fuese posible en algún momento, entonces se recomienda usar un desinfectante de manos.
  • Disponer de dispensadores de geles desinfectantes para manos (que al menos contenga un 60% de alcohol), si es posible en varios lugares de la vivienda. En caso de no disponer de algún producto específico de limpieza de este tipo, utilizar agua con un poco de amoniaco 
  • Quitarse los zapatos antes de entrar en la vivienda, desinfectando con gel en spray las suelas.
  • Utilizar guantes de limpieza de un solo uso.
  • Lavar el uniforme de trabajo diariamente a un mínimo de 60 grados.
  • Muy importante. Llevar siempre la mascarilla protectora bien colocada, tapando boca y nariz, no quitársela nunca durante la jornada de trabajo, y sustituirla todos los días (a pesar de que leemos ideas y sugerencias de todo tipo y de existe mucha confusión al respecto, el lavado de dichas mascarillas provoca que pierdan su capacidad protectora y no es nada recomendable reutilizarlas).
  • En las tareas diarias de limpieza exhaustiva (y tan frecuente como sea requerido) con productos desinfectantes o con lejía diluida de uso doméstico (no con vinagre u otros productos naturales) se prestará especial atención a las zonas de paso o de uso común y a las superficies de contacto y exposición más frecuentes con el exterior, como, por ejemplo:  
    • Pomos de puertas, picaportes, cerraduras, llaves y llaveros de cada miembro de la familia y de la empleada de hogar, tiradores de armarios y cajoneras, perchas, pasamanos de escaleras, barandillas, …
    • Todo el mobiliario, como mesas, sillas, muebles de jardín, …
    • Interruptores de luz y enchufes. 
    • Mandos y pantallas de TV, mandos de aire acondicionado.
    • Teléfonos fijos y móviles, cargadores de móviles y ordenadores, pantallas y teclados de ordenadores portátiles y tablets, mandos de videoconsolas, cascos, … 
    • Teléfonos de portero automático o videoporteros, teclado de centralitas de alarma
    • Juguetes y materiales de los niños.
    • Y evidentemente, todos los suelos de la vivienda.
  • Desinfectar con productos habituales y agua caliente los cuartos de baño y aseos, grifos y mandos, cristales y ventanas, espejos, …
  • Limpiar con productos desinfectantes o con lejía las encimeras de cocina y superficies exteriores, frontales de electrodomésticos, etc. 
  • Lavar y desinfectar la vajilla , cubiertos y cristalería de cocina, preferiblemente en el lavavajillas, en lugar de hacerlo a mano, en el programa de temperatura más alta, si es posible a más de 80º.
  • Lavar los trapos de cocina y de limpieza utilizados a una temperatura superior a 60º.
  • Lavar todo el textil, como manteles, cortinas, toallas, sábanas, fundas de almohada, ropa de cama, fundas de sofás, etc. con programas de lavado a temperaturas altas.
  • En tejidos delicados que no permitan el lavado con agua caliente, se recomienda añadir un poco de lejía con el programa habitual de lavado para asegurar una completa desinfección. 
  • Utilizar preferiblemente servilletas de papel y pañuelos también desechables.
  • Tratar de no compartir toallas de mano y de baño, intentando tenerlas identificadas de algún modo individualmente.
  • Utilizar el aspirador con frecuencia, para mantener el hogar sin polvo, que también es una fuente de acumulación de gérmenes, alergias, …(aunque no tenga relación alguna con el coronavirus).
  • Ventilar la vivienda todos los días durante unos minutos, para asegurar la renovación del aire. 
  • No compartir nunca comidas ni cubiertos.
  • Limpiar las bolsas y los envases de los artículos adquiridos tras hacer la compra. 

 

Todos estos puntos serán a tener en cuenta por parte de las empleadas de hogar para la adecuada desinfección y esterilización frente al coronavirus (Covid-19). Estas condiciones higiénicas son necesarias para evitar cualquier posible contagio y así mantener tu hogar y familia seguros.

¿Cómo limpiar la plata? Pasos y consejos

¿Cómo limpiar la plata? Pasos y consejos

La plata es un material muy utilizado tanto para joyas como para adornos, marcos de fotos y otros elementos. Si tienes algún objeto de plata sabrás que con el tiempo tiende a oscurecerse, lo que llamamos «envejecer». Esto se debe a que se generan reacciones químicas en contacto con la atmósfera que hace que estos objetos se tornen de un color más negro. Eso no significa que la vajilla, el marco o la joya de plata ya no sirva, sino que debemos tratarla para devolverla a su estado original. Existen ciertos pasos que debes seguir si quieres recuperar el aspecto de tus objetos de plata. ¿Quieres saber cómo limpiar la plata? Te lo contamos a continuación.

Cómo limpiar la plata: pasos

No existe un sólo método para limpiar la plata y devolverla a su estado original. Existen multitud de trucos para llevar a cabo esta tarea, y todas suelen surtir efecto.

El truco más utilizado para limpiar la plata es el bicarbonato, ya que se trata de un limpiador natural que podemos encontrar en casa fácilmente. Para limpiar tus objetos de plata con bicarbonato, tan sólo tendrás que seguir los siguientes pasos:

1. Lava con agua y jabón los elementos de plata que quieras devolver a su estado original.

2. Pon un cazo o una olla con agua a hervir. Posteriormente, cuando el agua esté caliente, añádelo al bicarbonato. Las cantidades no tienen porqué ser exactas. Lo importante es formar una pasta con ambos elementos con la que limpiaremos los objetos. 

3. Coge un cepillo de dientes o un objeto similar y utiliza la pasta de agua con bicarbonato para frotar con suavidad nuestro marco de fotos de plata, joyas o vajilla. Frota pero intenta no hacer demasiada fuerza para no rayarlos. 

4. Cuando hayas terminado, tan sólo tendrás que enjuagarlos con agua y ponerlos a secar.

Este es uno de los métodos más efectivos para deshacernos de ese color negruzco que se ha asentado en nuestros objetos de este material. Existen otras opciones como limpiar la plata con papel de aluminio y sal o con pasta de dientes. Realmente, tendrás que seguir los mismos pasos que hemos explicado pero utilizando los materiales necesarios en cada caso.

 

¿Cómo limpiar la plata? Pasos y consejos 5
¿Cómo limpiar la plata? Pasos y consejos 6

 

Consejos para limpiar la plata

Lo primero será prevenir que nuestros objetos de plata se deterioren, y para ello es recomendable no amontonarlos. Lo mejor es que cada uno, independientemente de su naturaleza, ocupe un lugar separado del otro. De esta manera evitarás que la vajilla o las joyas se rayen y pierdan su valor.

Por otro lado,si hablamos de joyas pequeñas y delicadas, no te decantes por métodos que puedan dañar otros componentes. Es decir, si lleva pequeñas perlas, no utilices algunos métodos como el amoníaco, ya que hará que pierdan su propiedades y se dañe la joya. También debes tener esto en cuenta con el tipo de objeto que utilices para limpiarlo. Los cepillos en general son más agresivos que los paños, aunque no limpien de la misma manera. Ante la duda, lo mejor es que optes por un paño o gamuza con el tipo de solución para limpiar la plata. De esta manera, te asegurarás de no dañar el material.

Por último, es importante conservar la plata en buen estado utilizando algún truco de limpieza de vez en cuando. De esta manera, estarán siempre relucientes y como nuevos. 

¿Te han gustado nuestras recomendaciones de Emplea Hogar para saber cómo limpiar la plata?