¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa?

¿Cómo limpiar bien los cristales de la casa?

Limpiar los cristales de nuestros hogares no es una tarea complicada si seguimos unas sencillas recomendaciones sobre los productos a utilizar y la forma de aplicarlos, aunque es verdad que es un trabajo bastante aburrido y nada agradecido, porque suelen ensuciarse de nuevo rápidamente, sobre todo los de las ventanas, pero el hecho de poder disfrutar de luz natural en la casa y de que se mantengan relucientes es, sin ninguna duda, una buena recompensa.

Esta labor deberíamos de hacerlo con cierta frecuencia, para evitar que se acumule mucha suciedad, y aprovechar para llevarla a cabo cuando sepamos con cierta seguridad que no va a llover en los próximos días, mejor los días nublados y sin viento, ya que si no, se volverán a ensuciar con gotas y manchas de polvo o arena, dejando las indeseables marcas.  Tampoco es aconsejable hacerlo los días muy soleados, salvo que sea a primera hora de la mañana o al atardecer, ya que los cristales se secan demasiado rápido y suelen quedar señales, que nos obligarán a repasar varias veces para conseguir eliminar los reflejos hasta conseguir el efecto deseado.

Trucos para limpiar cristales correctamente

Para presumir de tener unos cristales impecables y relucientes (en ventanas, puertas, mamparas de ducha, mesas, espejos, …) se aconseja usar productos “limpiacristales”, de los que existen multitud de marcas y formatos en el mercado, o incluso cremas líquidas, o bien aplicar soluciones caseras muy eficaces que podemos preparar nosotros fácilmente, como lo hacían nuestras madres y abuelas, entre las que podemos destacar.

  • Agua templada o caliente (nunca fría, ya que la suciedad no sale igual) y amoniaco en igual proporción (también se puede utilizar un chorro de jabón neutro o líquido de lavavajillas, otro de amoniaco y agua). El amoniaco tiene una gran capacidad limpiadora de la suciedad y la grasa (muy apropiado en los cristales de la cocina, que acumulan más resto y capas de grasa), aunque suele dejar ese olor que todos conocemos durante un rato. 
  • Agua templada y alcohol, que funciona muy bien para quitar las huellas de dedos y manos que se ven sobre todo en días muy soleados, y también muy eficaz con las manchas más difíciles de hacer desaparecer para siempre. Esta mezcla también es perfecta para dejar brillantes los espejos de la casa.
  • Agua templada o caliente y un poco de vinagre blanco diluido (cuatro partes de agua y una de vinagre), que es un limpiador natural muy bueno y nada contaminante ni tóxico, como sí ocurre con el amoniaco o los productos industriales. Lo ideal es aplicarlo con un vaporizador o spray y los resultados son sorprendentes, ayudando a dejar más brillantes y relucientes los cristales. 

Además, entre los materiales a utilizar, es conveniente disponer de trapos suaves de microfibra (para evitar que suelten pelusas), bayetas especiales o pequeñas mopas, una esponja, una raqueta limpiadora (muy práctica en superficies grandes), papel de periódico (muy eficaz, pero cuidado, puede dejar manchas de tinta) y dos cubos o barreños con agua, para tratar de limpiar y enjuagar por separado, y que renovaremos tantas veces como consideremos necesario para asegurar una limpieza adecuada. No utilizar nunca papel de cocina para secar, porque se deshace rápidamente y deja trocitos pegados por la superficie.

Si se trata de ventanas, en primer lugar hemos de limpiar bien la suciedad de los marcos y las persianas, para evitar volver a manchar todo posteriormente.

Si los marcos son de madera, al ser una superficie más delicada, utilizaremos un paño suave mojado en agua templada o algún producto especial para este tipo de material, y si son de aluminio, lo mejor es aplicar una solución de agua templada con detergente o amoniaco.

Para secar los cristales, lo más apropiado es utilizar los paños suaves con microfibra o incluso papel de periódico, que también funciona muy bien, y nunca debemos de pasar un trapo seco para evitar que se puedan arañar o dañar los cristales.

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Otros consejos para que los cristales queden siempre perfectos

Algunos consejos o trucos prácticos que te damos para saber cómo limpiar los cristales para que queden perfectos son los siguientes: 

  • Si utilizamos un limpiacristales industrial, no se debe de aplicar directamente sobre el cristal, porque suelen ser productos químicos abrasivos, sino pulverizar la cantidad requerida  sobre el paño o bayeta.
  • Colocar un trozo de cartón, una toalla o paños viejos debajo de la ventana o la puerta para evitar manchas o gotas de agua sucia en el suelo de la habitación o zona que estemos limpiando.
  • Limpiar siempre de arriba hacia abajo, para evitar los típicos e indeseables “chorretes” o gotas si lo hacemos al revés.
  • El limpiacristales que hayamos comprado o la solución casera lo podemos aplicar con el pulverizador o empapando el paño. Nunca debemos frotar demasiado fuerte con el paño, porque corremos el riesgo de rayar parte de la superficie.
  • Pasar posteriormente la raqueta de goma para retirar de forma más uniforme los restos de agua sobre el cristal.
  • El exterior de los cristales de las ventanas es más difícil de limpiar adecuadamente, salvo que se puedan retirar y volver a colocar con facilidad en sus marcos, que sería lo ideal. Si esto no es posible, lo mejor es utilizar mopas humedecidas, ayudados por el palo que la sostiene, con el producto limpiador o la solución casera, para llegar a las zonas más inaccesibles, y en las esquinas se pueden usar pequeños cepillos rascadores o brochas.
  • Para asegurar que no quedan marcas en los cristales, todos los profesionales recomiendan limpiar el interior y el exterior efectuando diferentes movimientos, es decir, por un lado en horizontal y por el otro en vertical. Este es un truco menos conocido, pero realmente eficaz; tiene toda la lógica. Así, si ha quedado alguna suciedad o no ha quedado brillante, nos daremos cuenta al instante.
  • En mamparas de ducha, las cuales son más difíciles de mantener limpias porque acumulan continuamente suciedad, jabón, manchas de condensación, etc…., es recomendable que siempre tras utilizarla se limpie la parte interior con una rasqueta de goma y se sequen las gotas restantes y esquinas con un trapo suave, para evitar no solo manchas, sino también restos de cal del agua (existen limpiadores de cal específicos para estas superficies). Como alternativa, podemos aplicar de vez en cuando una solución de agua, vinagre y limón, que limpia y desinfecta en profundidad, aunque es cierto que es muy difícil mantenerlas relucientes debido al uso diario, muchas veces por varios miembros de la familia. 
  • Para la limpieza de grandes ventanales en viviendas grandes o chalets, hay artículos especiales que se comercializan y que utilizan las empresas especializadas, que son como una especie de imán con doble rasqueta limpiadora, de modo que al mismo tiempo que lo utilizamos por la parte interior, en paralelo, actúa sobre el exterior de los cristales. 

Esperamos que todos estos consejos de Emplea Hogar  sobre cómo limpiar los cristales te hayan parecido muy útiles, pero si no tienes tiempo y prefieres contratar una ayuda en casa, en nuestra agencia de servicio doméstico en Madrid tenemos la empleada de hogar perfecta para realizar estas labores ¡Contáctanos!

Medidas de prevención y gestión de casos frente al Covid-19 en la vuelta a los centros educativos

Medidas de prevención y gestión de casos frente al Covid-19 en la vuelta a los centros educativos

La vuelta al colegio en este curso tiene una especial importancia y nos preocupa a todos bastante, ya que los alumnos llevan mucho tiempo sin acudir a los centros educativos como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Además de ser un regreso distinto, con nuevas rutinas en los centros y con una especial necesidad de cuidar del alumnado y de toda la comunidad educativa, lo que hace imprescindible tomar una serie de medidas para posibilitar una vuelta lo más segura posible.

En este artículo que hemos creado en Emplea Hogar, vamos a tratar de facilitar información sobre las medidas de prevención y sobre cómo se va a actuar cuando aparezcan casos o brotes de coronavirus en los colegios.

 

LIMITACIÓN DE CONTACTOS 

¿Qué distancia interpersonal se debe mantener en el colegio? 

Se debe mantener una distancia de al menos 1,5 metros entre todas las personas del centro educativo tanto dentro como fuera del aula, incluyendo las entradas y salidas del mismo, a excepción de las personas que forman parte de un mismo grupo de convivencia estable.

¿Qué son los grupos de convivencia estable y para qué sirven?

Un grupo de convivencia estable es un grupo que está formado idealmente por 15 alumnos/as (y hasta un máximo de 20), junto al tutor/a, y que debe evitar la interacción con otros grupos del centro educativo, así como limitar al máximo el número de contactos. El número máximo de alumnos será determinado por cada Consejería de Educación según las circunstancias de cada territorio, siempre que la autoridad sanitaria de salud pública de la Comunidad Autónoma así lo autorice.

Los niños de menor edad pueden tener mayor dificultad para cumplir con la distancia interpersonal. Además, tienen necesidad de mayor interacción y cercanía para lograr los objetivos educativos y para su adecuado desarrollo. Por todo ello, la mejor alternativa para posibilitar una limitación de contactos es la organización como grupo de convivencia estable.

De esta manera, se disminuye la transmisión al minimizar los contactos con otras personas y se posibilita que los niños puedan socializar y jugar entre sí sin tener que mantener la distancia interpersonal de forma tan estricta. 

¿De qué otras maneras se limitan los contactos en el centro educativo?

Procurando que la entrada y la salida al colegio, así como la salida y la vuelta de los descansos, del comedor y de los servicios, sean escalonadas o por diferentes zonas del centro educativo, de modo que no se mezclen grupos y se eviten las aglomeraciones.

 

GESTIÓN DE CASOS

 

¿Va a haber casos o brotes en los colegios?

Los estudios publicados señalan que los niños, aunque sí pueden transmitir la infección, parecen tener una menor capacidad de transmisión, sobre todo los menores de 10 años. Cuando hay brotes en las escuelas suele estar en relación con el grado de transmisión que hay en la propia población y áreas cercanas, por lo que es lógico que se puedan dar casos en los centros educativos.

Para disminuir la probabilidad de que esto suceda es importante extremar las medidas de prevención e higiene dentro y fuera del centro educativo (limitación de contactos y distancia física, lavado de manos, higiene respiratoria, uso de mascarilla, limpieza y ventilación, …).

La aparición de casos o brotes en las escuelas no tiene por qué suponer un fallo en las medidas de prevención. Las medidas están encaminadas a reducir todo lo posible la probabilidad de que esto ocurra  y a gestionar los mismos lo mejor posible. 

¿Hay que tomar la temperatura antes de ir al colegio?

Es recomendable la toma de temperatura para detectar la presencia de fiebre, además de estar atento a cualquier otro síntoma compatible con la infección.  Si un alumno o personal del centro presenta síntomas compatibles con COVID-19 es importante que no acuda al centro educativo.

Se debe contactar telefónicamente con el centro de salud, o con el teléfono de referencia de la Comunidad Autónoma, para que evalúen si los síntomas están relacionados con COVID-19 y si es necesaria la realización de un test diagnóstico.

Hasta que se reciban indicaciones por parte de los profesionales sanitarios, la persona que ha mostrado síntomas debe quedarse en casa y limitar al máximo los contactos con otras personas.

¿Qué hacer si los síntomas empiezan cuando se está en el colegio?

Si un alumno empieza con síntomas mientras se encuentra en el centro educativo, se contactará con la persona responsable de la gestión de la COVID-19 en dicho centro y con la familia en caso de ser menor de edad. Hasta que se le pueda recoger, se le colocará una mascarilla quirúrgica y esperará en una sala bien ventilada, en la que pueda estar separado del resto de alumnos, acompañado siempre por una persona trabajadora del colegio.  

¿Qué ocurre si hay un niño con síntomas en la clase?

La presencia de síntomas puede deberse a muchas enfermedades, no solo a COVID-19. Hasta que se confirme o descarte el diagnóstico, el resto de compañeros de la clase, siempre que no presenten síntomas, deben seguir acudiendo al centro educativo normalmente.

¿Qué hay que hacer si hay un caso confirmado en la clase?

Si se confirma un caso, la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado, en coordinación con el centro educativo, establecerá quienes son las personas que han sido contacto estrecho y se pondrán en contacto con ellas.

El alumnado y profesorado que resulte ser un contacto estrecho deberá permanecer en el domicilio en cuarentena. Si no se es un contacto estrecho, se podrá seguir acudiendo a las clases.

¿Quién es un contacto estrecho?

En los grupos de convivencia estable, los contactos estrechos son todos los que forman parte del grupo, tanto el alumnado como el tutor o profesor que está con ellos.

En el caso de clases que no están organizadas como grupo de convivencia estable, se considera contacto estrecho a cualquier persona que haya compartido espacio con el caso confirmado a una distancia menor de 2 metros durante más de 15 minutos, salvo que se pueda asegurar que se ha hecho un uso adecuado de la mascarilla. La evaluación del uso adecuado de la mascarilla será realizada por el profesor de la clase o por la persona que ha sido designada como responsable COVID-19 en el centro.

Los familiares (hermanos, padres, …) y cualquier otra persona  que viva con la persona que es positiva también serán siempre considerados contactos estrechos. 

El periodo a considerar para la evaluación de los contactos estrechos será desde 2 días antes del inicio de síntomas del caso hasta el momento en el que el caso es aislado. En los casos asintomáticos confirmados por PCR, los contactos se buscarán desde 2 días antes de la fecha de diagnóstico.

Si una persona es un contacto estrecho de un caso diagnosticado en el colegio, la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado se pondrá en contacto para dar las recomendaciones necesarias y las indicaciones de realizar cuarentena.

¿Qué deben hacer los contactos estrechos?

Las personas que son contacto estrecho deben permanecer en el domicilio y cumplir la cuarentena durante 14 días. Durante este tiempo deberán vigilar la aparición de síntomas y si éstos aparecen deben consultar por teléfono a su centro de salud o al de referencia de su Comunidad Autónoma.

¿Qué deben hacer los contactos estrechos que tienen una PCR negativa?

Todos los contactos estrechos deben realizar cuarentena durante 14 días, independientemente del resultado de la PCR, ya que el virus tiene un periodo de incubación de hasta 14 días. Si se ha estado en contacto con un caso recientemente y la prueba es negativa, podría estar incubando el virus y convertirse en positiva en los días posteriores.

¿Qué deben hacer los que no son contacto estrecho?

Quien no sea un contacto estrecho seguirá asistiendo al centro educativo y la actividad docente se mantendrá para el resto del alumnado.

¿Qué se debe hacer cuando se ha estado en contacto con un contacto estrecho de un caso confirmado (contacto de contacto estrecho)?

Si se ha tenido contacto con una persona que se ha identificado como contacto estrecho de un caso confirmado, no deberá de realizarse cuarentena.

Por ejemplo, aunque su hijo o hija sea un contacto estrecho, no quiere decir que ustedes lo sean. Los padres, madres, hermanos u otros convivientes de un contacto estrecho no se consideran también contactos estrechos. Deben mantener las medidas de precaución para evitar el contagio mientras continúan con su actividad habitual y en caso de presentar síntomas, consultar a su centro de salud.

¿Qué tiene que hacer un caso confirmado de COVID-19?

Se deberá permanecer en el domicilio en aislamiento y no debe acudir al centro escolar hasta trascurridos 3 días desde que se acaban los síntomas y un mínimo de 10 días desde el inicio de los síntomas.

Es obligado permanecer en el domicilio, a poder ser en un cuarto separado del resto de la casa, y se deben extremar las medidas de higiene en zonas comunes de toda la vivienda.

Cuando la persona diagnosticada de COVID-19 entre en contacto con algún conviviente, ambos deben llevar mascarilla quirúrgica y extremar la higiene de manos.

Si conviven en el domicilio, ustedes serán contactos estrechos, por lo que deben guardar la cuarentena, vigilando la aparición de síntomas. 

¿Qué tiene que hacer una persona con un resultado de la PCR positivo pero que no tiene síntomas? ¿Puede ir a clase?

No, no se debe ir a clase. Si la prueba diagnóstica es positiva, puede tener y transmitir la infección aun teniendo pocos o ningún síntoma. En niños, es más frecuente que sean asintomáticos o tengan síntomas leves, pero el riesgo de transmitirlo existe igualmente, por lo que tiene que realizar aislamiento.

Cuando la PCR es positiva durante varias semanas, pero ya no hay síntomas, ¿se puede ir a clase?

Una PCR positiva durante mucho tiempo no tiene porqué implicar capacidad de transmisión, sino indicar presencia de virus sin capacidad de contagiar una vez superado el tiempo de aislamiento. Por tanto, las autoridades sanitarias serán las que pueden valorar la situación en cada caso e indicar el fin del periodo de aislamiento para poder volver al colegio. 

Cuando se tiene una serología positiva, ¿hay que quedarse en casa?

Las serologías son pruebas diferentes a la PCR, ya que se basan en la detección de anticuerpos (las defensas que el cuerpo genera durante la enfermedad) y nos dicen si una persona ha podido pasar o no la enfermedad. Son pruebas diagnósticas que deben ser interpretadas con cuidado.

Cuando se hace una serología, deberá ser un profesional sanitario el que decida, en función de los resultados, si se puede o no ir al colegio. 

¿Qué es un brote en el centro educativo?

Se considerará brote cualquier agrupación de 3 o más casos con infección activa en los que se haya establecido una relación entre ellos.

¿Qué se hace si hay un brote?

El centro educativo y las autoridades sanitarias se coordinarán para la valoración de la situación. Será la unidad o servicio que la Comunidad Autónoma haya designado quien valore las características del brote y las medidas necesarias.

Estas medidas pueden variar desde extremar la prevención e higiene en el colegio (distancia física, uso de mascarillas, lavado de manos) e indicar el aislamiento de los casos y la cuarentena del grupo de convivencia estable o de los contactos estrechos, hasta  extenderse al cierre de las clases afectadas, al cierre del curso o, en última instancia, al cierre completo del centro.

Buenas prácticas en la nueva normalidad frente al Covid-19

Buenas prácticas en la nueva normalidad frente al Covid-19

No es de extrañar que a día de hoy, con tanta saturación de información acerca del coronavirus, nos surjan muchas dudas sobre innumerables temas relacionados con el Covid-19. Para ayudarnos, el Ministerio de Sanidad está publicando regularmente artículos y recomendaciones  de carácter más oficial, y en este caso te dejamos un decálogo sobre cómo actuar en caso de tener síntomas de Covid-19 

Hemos tenido que aprender a adaptarnos a esta nueva normalidad aplicando medidas y protocolos de seguridad como el uso de la mascarilla y la desinfección continua de manos con el gel hidroalcohólico. Pero ¿realmente sabemos cómo usar correctamente la mascarilla? 

 

El uso incorrecto de las mascarillas puede provocar contagios en cualquier momento, y por ello es necesario que nos lavemos siempre las manos antes y después de utilizarla. Y sobre todo no reutilizarlas salvo que sean lavables un número determinado de veces, en cuyo caso hay que desinfectarlas y lavarlas a un mínimo de 60 grados de temperatura.

Te dejamos aquí una guía del uso correcto de la mascarilla para protegernos y proteger a los demás. 

Por otro lado, te adjuntamos aquí también algunas recomendaciones de higiene al llegar a casa

En Emplea Hogar lo que más nos importa es la salud de todos, por lo que iremos actualizando la información y contenidos sobre Recomendaciones Covid-19 a medida que el Ministerio de Sanidad haga nuevas publicaciones o actualizaciones.

El cuidado de nuestros mayores: ¿Empleada de hogar en el domicilio o residencia de ancianos?

El cuidado de nuestros mayores: ¿Empleada de hogar en el domicilio o residencia de ancianos?

Cuando nuestros seres más queridos se van haciendo mayores y necesitan de ayuda para estar cuidados y atendidos como se merecen en su día a día, muchas familias, e incluso ellos mismos, aunque disfruten de un aparente buen estado de salud, se plantean en algún momento cuál es la mejor opción, si con una cuidadora profesional (interna o externa) en su propio domicilio o bien, en una residencia de mayores. Esta es una difícil decisión y de muy complicada vuelta atrás, por una serie de implicaciones que conlleva y de razones que trataremos de exponer a continuación. 

Hasta hace pocos años la mayoría de las familias consideraban que la mejor opción para sus mayores era llevarles a una residencia, por la creencia generalizada de que además de estar mejor atendidos, podrían disfrutar de nuevas relaciones sociales y actividades de animación y entretenimiento mediante dinámicas de grupo con otras personas de edades parecidas, pero este cambio de entorno puede llegar a ser muy duro, hasta traumático, que les suele generar mucha tensión (muchos estudios de profesionales demuestran cuadros depresivos y de estrés), desorientación y confusión, y hasta una posible sensación de tristeza, aislamiento y abandono, provocada por el radical cambio en sus hábitos y rutinas, una pérdida de intimidad, una ruptura con todo lo que conocen, más allá de los elevados costes mensuales, y de que en muchos casos el personal sanitario de esas residencias, tanto públicas como privadas, a pesar de su indudable cualificación y dedicación, es insuficiente y las condiciones no son las más óptimas para que los mayores se encuentren como todos desearíamos. 

En definitiva, es un cambio que en cualquier caso supone una obligada adaptación que no todas las personas están en condiciones de afrontar, y que en muchos casos también provocan un sentimiento de culpabilidad en los familiares.

No obstante, en función del estado físico o mental de nuestro familiar, hay casos específicos en que los servicios de una residencia sí que pueden ser casi imprescindibles (y prácticamente imposibles de realizar en la vivienda, por lo que no quedaría otro remedio que llevarles allí), como ocurre con grados de dependencia muy altos por una enfermedad, una demencia, una discapacidad que obligue a utilizar equipamiento médico especial, salas de tratamiento o áreas específicas mejor adaptadas para facilitar sus movimientos en sillas de ruedas, o acompañados del personal sanitario (pasillos, aseos, habitaciones, comedores, otros espacios sin barreras, …).

Pero ya en los últimos años ha habido un claro cambio de tendencia en las preferencias y cada vez es más frecuente decidirse por la asistencia a domicilio como alternativa real a las residencias, para que nuestros mayores puedan “envejecer” con toda la calidad de vida posible en sus hogares, garantizando su bienestar y su comodidad. 

 

El cuidado de nuestros mayores: ¿Empleada de hogar en el domicilio o residencia de ancianos? 3
El cuidado de nuestros mayores: ¿Empleada de hogar en el domicilio o residencia de ancianos? 4

 

¿Por qué es mejor una cuidadora a domicilio?

La posibilidad de poder contar con los servicios de una cuidadora de personas mayores a domicilio ofrece muchas ventajas tanto a nuestros mayores como a la familia, además de permitirles mantener una cierta autonomía e independencia. A modo de ejemplo:

  • Atención personalizada, constante y exclusiva por parte de profesionales que realizan un trabajo muy especial y cualificado, asegurando que nuestros seres más queridos estén rodeados de cariño y en la mejor compañía, atendidos con un trato muy cercano y de la máxima confianza, y además, en su entorno habitual de toda la vida, su hogar.
  • Ayudándoles en todo lo que requieran: higiene personal y aseo diario, toma de medicación, control de su alimentación y dieta, compañía de día y de noche, paseos y actividades varias (ejercicios de mantenimiento, de movilidad, mentales, de memoria,…), ayuda para acostarse y levantarse, simplemente darles conversación y escucharles (muy importante), …, y por supuesto encargándose de todas las tareas domésticas habituales. 
  • Mantener una cierta intimidad y espacio propio en el hogar, además de sensación de tranquilidad y protección. 

En cualquier caso, teniendo en cuenta todo lo expuesto, sin olvidar el considerable coste de las residencias (servicios, infraestructura, personal, …) que no todas las familias se pueden permitir, y conociendo los pros y contras de una decisión tan importante, aún teniendo nuestra propia opinión, deberíamos de permitir que sea él o ella quien decida lo que desea hacer y dónde prefiere pasar sus próximos años y con la mayor calidad de vida posible, si en su casa o en una residencia, aunque la mayoría si pudiese elegir preferiría continuar en su “dulce hogar”, por ser hasta parte de su propia identidad.

Para todos es fundamental mantener su entorno social, su ambiente y rutinas habituales, poder seguir en contacto con los amigos y vecinos de siempre, rodeado de sus recuerdos, por lo que si pueden ser atendidos y cuidados por un profesional con experiencia en su propia casa, parece que es la opción ideal, sin tener que renunciar a todas las ventajas mencionadas, y con toda la tranquilidad, seguridad y cercanía que aporta a los familiares. 

La asistencia en el hogar por parte de estos cuidadores ha cobrado especial importancia y se ha confirmado sin duda alguna como la alternativa más segura para nuestros mayores y la más demandada a partir del confinamiento obligado por la pandemia del COVID-19. La obligación de permanecer en casa, sobre todo para los mayores de 70 años, y el temor actual y futuro a que sigan siendo los más afectados por nuevos brotes de coronavirus, unido a la grave situación que desafortunadamente han vivido la mayoría de las residencias de ancianos y la enorme inseguridad e incertidumbre que todavía van a generar estos centros al menos durante los próximos meses, ha mostrado las ventajas y beneficios decisivos que aporta el cuidado de los mayores en su propio domicilio, garantizando su comodidad, salud y bienestar, y minimizando todo lo posible los elevados riesgos de contagio a los que todos estamos expuestos en la actualidad, que evidentemente son muy superiores en las residencias y que ha provocado que hasta los propios mayores tengan mucho miedo a regresar a sus centros habituales después del verano, a pesar de que exista la posibilidad real de que puedan perder su plaza en los centros de carácter público.

La variedad de opciones que te ofrece EMPLEA HOGAR es muy amplia y siempre personalizada a las necesidades de nuestros mayores y de sus familias: cuidadora interna o externa, jornada completa o media jornada, por horas, cuidados especiales, … con total flexibilidad.

Os recomendamos que dejéis en nuestras manos encontrar a la persona ideal que cuidará de vuestros mayores. Nuestra agencia de servicio doméstico en Madrid; tenemos amplia experiencia en el sector. ¡Contáctanos!

 

¿Cómo limpiar un sofá correctamente?

¿Cómo limpiar un sofá correctamente?

El sofá es uno de los muebles de la casa que utilizamos durante más horas al día y quizás el preferido de todos, incluidas las mascotas, si también son parte de la familia. Por esta razón, y aunque los fabricantes de sofás cada vez los confeccionan con telas de mayor resistencia y duración, algunas incluso con tratamientos especiales antimanchas, es lógico que con el paso del tiempo y su uso continuado se manchen y cojan ciertos olores, especialmente los sillones de tela, y tengamos que limpiarlos con cierta frecuencia si queremos mantenerlos en perfecto estado, ya que el polvo, pelos, pelusas y suciedad en general se va acumulando entre las costuras, rincones, esquinas y cabeceros. Esto no es difícil de hacer si seguimos unos sencillos pasos. 

 

Antes de hacer la limpieza debemos saber ¿cómo limpiar el sofá según la tapicería?

En primer lugar, antes de probar productos y técnicas de limpieza que puedan dañar el tapizado, es importante conocer algunas características de nuestro sofá y leer en detalle las recomendaciones e instrucciones del fabricante sobre su lavado y cuidado, las cuales solemos encontrar en pequeñas etiquetas en los cojines o fundas. 

 

¿Cómo limpiar el sofá según la tela?

Por lo general, las telas sintéticas como la microfibra son las más utilizadas por sus cualidades de suavidad y resistencia, lo cual las hace más fáciles de limpiar, pero también podemos encontrar telas de algodón, lana, loneta, terciopelo u otras, con características diferentes.

El algodón, lino y lana son fibras naturales, resistentes y ligeras, que absorben rápidamente cualquier sustancia que podría mancharlas y por ello requieren un mayor cuidado, pero toleran muy bien los lavados a máquina. En cambio, al terciopelo no se le puede aplicar calor, como el de la secadora o la plancha, sino que debemos de realizar su lavado en seco. Por su parte la loneta es muy fuerte y soporta bien tanto el lavado con agua caliente como el cepillado.

Si el sofá tiene fundas fáciles de quitar y poner es una gran ventaja, ya que nos permitirá lavarlas a mano o en la lavadora (a una temperatura nunca superior a los 40º ni con lejía), pero siempre tendremos mucho mejor protegido el interior. Una buena idea es disponer de dos juegos diferentes de fundas, de forma que nuestro salón cambie de colorido y decoración cada cierto tiempo.

 

La limpieza cotidiana

Como hemos mencionado previamente, el sofá suele acumular polvo, ácaros, migas de pan u otros residuos, entre los cojines y en la superficie, que aparte de suponer una falta de higiene y aspecto de vivienda descuidada, puede ocasionar problemas de alergias y dañar progresivamente nuestro mueble. Por ello, recomendamos aspirarlo por completo al menos una vez cada 15 días y mejor si es cada semana, porque además será mucho más apetecible utilizar nuestro lugar de descanso una vez hecha esta tarea.

Para el aspirado es preferible usar un aparato de mano con el cabezal adecuado para tapicería (mejor el de boquilla plana) y con un ciclo de aspirado suave, especialmente si la tela del sofá es delicada, tratando de llegar a todas las partes, incluso las más inaccesibles, retirando y aspirando por separado cada pieza, y también por detrás, en las patas y debajo del armazón o estructura.

Tras el aspirado, podemos cepillar con un cepillo de cerdas muy suaves o uno especial para telas y así retiraremos cualquier pelusa o pequeño resto que se haya quedado sobre el tejido.

Una limpieza sencilla puede hacerse cada dos semanas sin necesidad de desenfundar el sofá utilizando un detergente suave diluido en un poco de agua tibia, frotando suavemente con un paño ligeramente mojado por toda la superficie, con pequeños movimientos circulares, y dejándolo secar posteriormente, antes de utilizarlo de nuevo.

Una limpieza ya más profunda deberíamos de hacerla al menos una vez al mes, bien quitando las fundas para lavar en la lavadora en un ciclo de prendas delicadas y centrifugado suave o haciendo un lavado a mano con jabón neutro y agua tibia, e idealmente lo antes posible si se derrama cualquier líquido o comida (a todos nos ha ocurrido alguna vez con vino, salsa de tomate, aceite, chocolate, …)  y podemos reaccionar rápidamente para evitar males mayores. No es recomendable agregar lejía, suavizante u otros productos químicos considerados como abrasivos. Para el secado es importante no aplicar temperaturas superiores a los 40º C ni exponer las telas directamente al sol porque pueden decolorarse para siempre; es preferible secarlas al aire libre a la sombra y extendidas para evitar que se deformen. 

Si no es posible desenfundar las telas del sofá, podremos hacer un “lavado en seco”, aplicando directamente productos especiales muy eficaces y prácticos, como espumas, que tras dejar actuar durante unos minutos pasaremos un paño húmedo para secarse posteriormente y dejar el sofá impecable. 

 

 

¿Cómo limpiar un sofá correctamente? 5
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¿Cómo limpiar un sofá de piel?

Nos hemos centrado hasta ahora en los sofás de tela, pero si el mueble es de piel, el tratamiento para limpiarlo y cuidarlo es un poco diferente, ya que es un material más caro y delicado.  Tras quitar el polvo con un paño seco de algodón o microfibra (nunca debemos de utilizar toallitas húmedas) , aspiraremos y aplicaremos sobre las manchas una mezcla de agua y jabón suave, y tras secarse al aire libre una vez limpio, utilizaremos una crema limpiadora especial para piel de sofá, que son muy eficaces, y nos permitirá proteger y alargar la vida del sofá durante mucho tiempo. 

 

Consejos para dejar el sofá como nuevo

Aparte de los múltiples productos de limpieza que existen en el mercado hay otras alternativas caseras y más económicas que en general nos permiten conseguir buenos resultados, pero con los que siempre hay que tener especial cuidado para no dañar los tejidos, por lo que previamente hemos de conocer la forma exacta de aplicarlo. Muy importante recordar que antes de utilizar cualquier “truco casero” lo pruebes en una pequeña parte del tejido, en una zona que no se vea, para asegurar que realmente funciona y que el tejido no se daña ni pierde color.  

Si el sofá está muy sucio, lo mejor es tratar las manchas una a una. Para ello, prepararemos una mezcla con un litro de agua tibia, un vaso de vinagre (o el zumo colado de un limón) y una cucharadita con un poco de bicarbonato. Pulverizaremos dicha mezcla sobre las manchas y con un paño limpio haremos movimientos circulares sobre las manchas. Para finalizar, repasaremos el sofá entero con la misma solución para asegurar que todo queda igual de limpio, con un aspecto final uniforme.

Algunos de los productos caseros que se suelen utilizar son, por ejemplo: 

Vinagre y bicarbonato

  1. Llena un recipiente con un litro de agua templada y añade un vaso de vinagre y una cucharadita de bicarbonato.
  2. Disuelve los productos y humedece un paño limpio con el líquido resultante para limpiar el sofá de tela, el cual has de pasar por toda la superficie. Es importante que se haga en movimientos circulares, insistiendo especialmente en las zonas más sucias o donde existan manchas, y que no apliques el vinagre directamente sobre el sofá, porque empeorará todo y además dejará un fuerte olor difícil de hacer desaparecer posteriormente.

Sal

La sal es otro blanqueador natural muy eficaz para eliminar las manchas de grasa si sigues estos pasos:

  1. Exprime tres limones y añade un poco de sal. Mezcla la sal con el zumo de limón para que quede disuelta.
  2. Con un paño limpio, frota el líquido elaborado sobre la mancha. Deja que actúe hasta quitar las manchas y el resto de la suciedad. 
  3. Retira la solución con abundante agua y deja secar el sofá 

Agua oxigenada

Es uno de los mejores remedios que existen para eliminar las manchas de sudor y sangre del sofá. Aunque es un producto muy efectivo, debes seguir estos pasos para no estropear los tejidos delicados como la tela.

  1. Mezcla el agua oxigenada en agua para rebajarla.
  2. Con un paño limpio, aplica la solución por todo el sofá incidiendo en las zonas donde veas más suciedad.
  3.  Deja que actúe durante varios minutos y retira la solución con un paño humedecido con agua, dejándolo secar posteriormente. 

Amoniaco

Este producto solo lo recomendamos para sofás muy sucios. El amoniaco tiene propiedades desinfectantes que lo convierten en un producto perfecto para eliminar las manchas más difíciles, pero hay que hacerlo con mucho cuidado.

  1. En primer lugar, aspira la tela del sofá para quitar toda la suciedad visible y los restos de polvo.
  2. Vierte en un recipiente una gran cantidad de agua tibia y añade un buen chorro de amoniaco.
  3. Utiliza una esponja o un cepillo de cerdas suaves para aplicar la solución sobre el sofá. 
  4. Limpia el sofá por zonas para asegurarte de no dejar ninguna zona sin cubrir.
  5. Humedece un trapo limpio en agua templada y, tras escurrirla, retira los restos de la solución. Observarás como la suciedad se despega de la tapicería y se queda impregnada en el trapo.
  6. Ventila la sala para que se seque y el desagradable olor del amoniaco desaparezca.

Estos son algunos de los consejos prácticos que os proponemos sobre cómo limpiar un sofá de manera adecuada. Pero si no tienes tiempo y necesitas que te echen una mano, lo mejor es contratar una empleada del hogar para que pueda ayudarte con estas labores, desde Emplea Hogar nos encargamos de todo el procedimiento para encontrar a esa persona adecuada. 

¿Cómo planchar una camisa arrugada?

¿Cómo planchar una camisa arrugada?

Las camisas son ese tipo de prenda formal que más cuesta planchar. Y ya todos sabemos que una camisa mal planchada puede dar un aspecto desaliñado, por lo que a la hora de llevar a cabo esta actividad buscamos que nuestra ropa quede perfecta. Por eso, vamos a compartir contigo algunos trucos que pueden serte útiles para planchar una camisa arrugada y conseguir los mejores resultados. ¡Sigue leyendo para conocer estos tips!

Trucos para planchar una camisa arrugada

Si tienes poco tiempo para planchar tu ropa, pero quieres que tus camisas luzcan como recién salidas de la tienda, tan sólo tendrás que seguir algunos consejos que te dejamos a continuación.

La plancha a vapor, tu mejor aliada

Puede parecer el truco más sencillo, sin embargo muchas veces pasamos por alto el tipo de plancha que utilizamos, y sobre todo el tipo de agua que escojamos. En primer lugar, es recomendable utilizar una plancha a vapor, ya que te permitirá conseguir mejores resultados en menos tiempo. Por otro lado, es importante que el agua de tu plancha sea destilada para que no se estropee el aparato ni se queden manchas en tu ropa.

Planchar las camisas del revés

Otro truco fundamental para conseguir tus camisas planchadas sin arrugas es darle la vuelta a las prendas cuando vayamos a plancharlas. De esta forma, evitarás las arrugas o los pliegues.

La humedad ayuda a planchar las arrugas

Las camisas son prendas complicadas de planchar porque tienen zonas más inaccesibles que en ocasiones provocan arrugas en otras partes de la camisa. Por eso, lo mejor es que si una arruga no termina de plancharse, pases un paño o la mano humedecida y vuelvas a pasar la plancha hasta eliminarla. Es un truco muy sencillo pero que te puede ahorrar horas de plancha. Eso sí, déjala después en una zona lisa para que no vuelvan a hacerse otras arrugas.

El vapor del baño antes de la plancha

Si vas con prisa y no puedes dedicarle demasiado tiempo a planchar tu camisa, lo mejor es que mientras te estás dando una ducha caliente coloques la prenda colgada en una percha dentro del baño. ¡No la mojes! El objetivo es que «se planche sola» con el vapor que se desprende de la ducha. No va a quedar perfecta, pero con un par de pasadas de la plancha, la camisa dejará de tener arrugas y habrás ahorrado tiempo. 

¿Cómo planchar una camisa arrugada? 7
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Pasos para planchar una camisa arrugada

Por último, si tienes dudas sobre cómo planchar una camisa arrugado, te contamos cómo hacerlo en estos sencillos pasos:

Paso 1: el cuello

En primer lugar, con la camisa abierta sobre la tabla de planchar, deberás comenzar planchando el cuello. Lo mejor es hacerlo de fuera hacia adentro, para evitar que las arrugas se queden en el exterior y le den un aspecto desaliñado. 

Paso 2: los puños de la camisa y las mangas

A continuación, pasa la plancha por los puños de la camisa, y tendrás que hacerlo de forma similar a como has planchado el cuello, de fuera hacia adentro. Por su parte, las mangas requieren de una colocación perfecta para que al pasar la plancha no dejen arrugas, y siempre tendrás que planchar de los puños a los hombros para evitar arrugas.

Paso 3: la parte trasera

Es momento de pasar a una zona más amplia, la zona de la espalda. Extiende bien tu camisa sobre la mesa de plancha, mejor si la parte interior toca la superficie. Tan sólo tendrás que colocar la camisa en el pico y en función de su forma conseguirás plancharla de forma más sencilla. Esto te ayudará a obtener resultados perfectos. 

Paso 4: los hombros

Lo siguiente es la zona de los hombros. Si ya has planchado la espalda, esto será similar. Coloca el hombro en la esquina de la plancha, y ya solo tendrás que pasar por encima con un poco de vapor.

Paso 5: la zona de botones y repaso

Ya sólo quedará planchar la zona de los botones. Recuerda siempre que no debes pasar la plancha por ellos, ya que corres el riesgo de quemarlos o estropearlos. Por eso, intenta que el pico de la plancha pase entre ellos y no sobre ellos. Repasa zonas donde hayan quedado arrugas para asegurarte de que tu camisa queda como nueva.

¡Y listo!

Si te resulta demasiado laborioso planchar toda tu ropa, lo mejor es que tengas a alguien que pueda encargarse de esta actividad. De esta forma no tendrás que preocuparte nunca más de las camisas arrugadas. ¿Quieres saber más? Contacta con nosotros para conocer nuestros servicios de empleadas del hogar en Madrid.